El Cautivo y la Virgen de la Salud se lucen en la Iglesia de Los Remedios tras tres años sin salir

Estepona vive una Semana Santa diferente y especial y disfruta del Miércoles Santo con la programación adaptada a las circunstancias: «Sentimos mucho dolor pero con otra manera de vivirlo. Al menos podemos estar aquí. Tenemos que adaptarnos y vivirlo aquí con ellos».

Macías Cautivo Estepona
Jesús Cautivo y Virgen de la Salud en la Iglesia de Los Remedios, en Estepona. Archivo / D. MACÍAS

2018 fue el año en el que el Cautivo y la Virgen de la Salud vieron la luz por última vez. El año 2019 trajo el Miércoles Santo con precipitaciones que evitaron la salida de las procesiones y, en 2020, sin esperarlo, sin ni siquiera pensarlo, llegó una pandemia mundial que nos hizo dejar la Semana Santa en un segundo, e incluso, tercer plano. La pasión por los pasos, la banda musical, el olor a incienso, los ‘Viva el Cautivo’, las lágrimas de nuestros abuelos y abuelas, y la de los más jóvenes también. Todo ello que engloba esta semana tan especial se ha quedado atrás.

El año pasado por estas fechas estábamos confinados en casa, teniendo claro que la Semana Santa se quedaría en un mero recuerdo y que volvería en 2021. Sin embargo, este año tampoco ha sido posible disfrutar de los tronos de la manera que estamos acostumbrados. Eso sí, este año se han podido celebrar algunos actos y la Iglesia Los Remedios ha sido un bello escaparate donde poder ver las imágenes de la Virgen de la Salud y el Cautivo, de la Cofradía más joven y con dos tronos muy queridos en Estepona.

Esta noche no veremos a Jesús Cautivo salir de su Casa Hermandad para hacer el recorrido por las calles del centro histórico. No lo veremos lucir su túnica blanca al paso firme y acompañado de más de cien hombres llevándolo por bandera. Tampoco veremos la imagen de la Virgen María Santísima de la Salud llevada por portadores, con su espectacular manto azul bordado en color oro. Pero sí lo podemos ver en la Iglesia de los Remedios, con el Cautivo presidiendo la parroquia en el altar, en el centro, en alto, rodeado de rosas y velas rojas, con la Virgen a los pies del altar, con rosas y velas blancas, y más cercana al pueblo en estos tiempos que corren, donde la salud es más necesaria que nunca.

Otro tipo de sentimiento el que se vive esta Semana Santa atípica y que se ha tenido que adaptar a las circunstancias actuales. «Sentimos mucho dolor pero con otra manera de vivirlo. Al menos podemos estar aquí. Tenemos que adaptarnos y vivirlo aquí con ellos», nos contaba Nani, la Hermana Mayor de esta Cofradía. Un día especial que ha tenido una jornada de actos programados y adaptados: a las 10.00 una oración de la mañana, a las 12.00 el rezo del Angelus y a las 19.00 la misa, dejando un espacio para todas aquellas personas que quieran acercarse a dedicarle a las imágenes una oración, una saeta o una poesía, antes del toque de queda.

Entrevista en la Iglesia de Los Remedios aquí

Hermana Mayor de la Hermandad del Cautivo, Nani.

«Poder estar aquí en el templo es un paso importante. Durante todo el día la gente tiene la oportunidad de acudir escalonadamente. De esta manera podemos tener en cuenta las medidas de aforo y de seguridad. Para nosotros lo más grande que tenemos en la Cofradía son ellos, y se les ha dado el protagonismo que se merecen en su día», mencionó también Nani.

Un esfuerzo muy grande que han dejado con todo su cariño y amor en esta Cofradía, horas de dedicación, dolor y alegría al mismo tiempo, y pasión por su Cautivo y su Virgen de la Salud. Un altar que ha quedado precioso, con todo lujo de detalles y que les ha llevado a los cofrades unas siete horas de trabajo. «Es una labor muy bonita y que vivimos con mucha devoción», nos explicaba también Miguel Ángel Sevilla, uno de los encargados de organizar el altar y también de vestir a la Virgen.

Entrevista en la Iglesia de Los Remedios aquí

Encargado del altar y vestimenta de la Virgen, Miguel Ángel Sevilla

«Hemos querido montar un altar efímero en el altar mayor para que nuestro señor Jesús Cautivo presida la Iglesia, con la candelaria de la virgen en color rojo por ser hermandad sacramental, sus faroles de procesión tras él. Además, ayer en la ofrenda floral vinieron muchísima gente a donar flores y el altar está repleto de ellas. A la Virgen la hemos situado a los pies del altar por darle esa cercanía de la Salud al pueblo que en los tiempos que corren la necesitamos», añadió también Miguel Ángel.

Un Miércoles Santo especial, diferente, que ha supuesto un poco más de esperanza a que la Semana Santa salga a las calles el próximo año y podamos vivirla a lo grande como cada año antes de la pandemia.