La conexión eléctrica submarina entre Tarifa y Marruecos se ha convertido este lunes en una tabla de salvación para evitar un colapso aún mayor en el suministro eléctrico en el sur de España. Según publica El País, la Empresa Nacional de Electricidad de Marruecos (ONEE) ha activado sus dos líneas de interconexión a través del Estrecho de Gibraltar a petición de Red Eléctrica Española (REE), después del apagón masivo que ha dejado sin luz a todo el Estado.
Un portavoz de la ONEE confirmó al portal informativo Le360 que “la red eléctrica marroquí está en funcionamiento y no se ha visto afectada por el apagón”, permitiendo así enviar energía a España para ayudar en la reactivación de centrales eléctricas afectadas en la mitad sur de la Península.
La infraestructura que ha permitido esta asistencia inmediata se compone de dos líneas de alta tensión, con una capacidad operativa de 900 megavatios, enlazadas a través de siete cables submarinos entre la estación transformadora de Fardioua (28 kilómetros al este de Tánger) y la de Tarifa (Cádiz).
Un flujo histórico invertido
Habitualmente, Marruecos es quien importa electricidad desde España. Solo en 2024, el país norteafricano recibió 2.537 gigavatios hora a través de esta interconexión, un 27% más que el año anterior, según datos recogidos por EFE. Sin embargo, en esta ocasión, la dirección del flujo ha cambiado: ha sido España la que ha recibido energía de Marruecos para estabilizar su red.
Los medios marroquíes destacan que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha expresado su agradecimiento a las autoridades de Marruecos por su rápida cooperación en un momento tan crítico para el sistema eléctrico español.
El Estrecho, pieza clave en la seguridad energética
La operación confirma el papel estratégico del Estrecho de Gibraltar no solo en el transporte marítimo internacional, sino también como puente energético entre Europa y África. Gracias a la robustez de su red interna, Marruecos ha podido convertirse en pocas horas en un aliado clave para la recuperación eléctrica en Andalucía y otras regiones afectadas.
Nuevo cable La Línea-Ceuta
En plena crisis energética derivada del apagón que ha afectado a toda España, la importancia estratégica de las interconexiones eléctricas vuelve a quedar en evidencia. Mientras la interconexión ya existente entre Tarifa y Marruecos ha permitido a España recibir apoyo eléctrico crucial desde el país vecino, Red Eléctrica, filial de Redeia, avanza en la construcción de un nuevo enlace submarino que unirá la subestación de San Roque con Ceuta, pasando por el término municipal de La Línea de la Concepción.
El proyecto, que acaba de recibir la Autorización Administrativa Previa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, es considerado una infraestructura estratégica para mejorar la seguridad del suministro eléctrico de la Ciudad Autónoma de Ceuta y favorecer su integración plena en el sistema eléctrico peninsular.
Un enlace vital para la transición energética
La nueva interconexión, contemplada en el Plan de desarrollo de la red de transporte 2021-2026 aprobado por el Consejo de Ministros, contribuirá de manera decisiva a la descarbonización y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles en Ceuta. Gracias a ella, se estima que se reducirán unas 300.000 toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero cada año, lo que beneficiará directamente no solo a Ceuta, sino a toda la región del Estrecho de Gibraltar.
Además, permitirá a Ceuta acceder a una mayor cuota de energía renovable, optimizar el coste energético —al sustituir la generación de la actual central térmica— y repercutir ahorros en la factura de los consumidores.
Características técnicas del proyecto
La interconexión se compone de un doble circuito submarino de 132 kV con 58 kilómetros de longitud, que alcanzará profundidades de hasta 900 metros bajo el mar. El cable utiliza tecnología de aislamiento seco de última generación y estará completamente protegido contra agresiones externas en todo su recorrido.
En el tramo terrestre, tanto en Ceuta como en la Península, las líneas eléctricas estarán íntegramente soterradas, eliminando el impacto visual y minimizando la afección al entorno natural. La transición tierra-mar se llevará a cabo mediante perforación horizontal dirigida, evitando así cualquier impacto en playas, zonas de baño o especies protegidas.
La conexión en tierra firme se desarrollará en la subestación de Algeciras (220 kV), donde se ampliará la capacidad mediante un nuevo parque de transformación compacto que mejorará la red de transporte sin necesidad de expandir las instalaciones existentes.
Integración en San Roque y La Línea
En el lado peninsular, el trazado del cable sigue un recorrido periurbano a través de San Roque y La Línea de la Concepción, aprovechando infraestructuras ya existentes y viales consolidados, en paralelo con otros servicios públicos habituales. De este modo, se minimiza el impacto en el espacio urbano y se integran las obras en el entorno de forma respetuosa y sostenible.
Una vez finalizadas las obras, se prevé además la regeneración de los espacios afectados, mejorando el entorno donde se han desarrollado los trabajos.
Un Estrecho aún más conectado
Con este nuevo cable, el Estrecho de Gibraltar refuerza su papel como nodo estratégico para la seguridad energética, complementando las actuales interconexiones con Marruecos. Una red cada vez más mallada que no solo garantiza la estabilidad del sistema eléctrico en momentos de crisis como el actual, sino que también impulsa la transición energética en una zona clave para España.



