La decisión ya está tomada: el comedor social de Aprona de Estepona va a cerrar sus puertas la próxima semana. Unas 70 familias se van a quedar sin esta ayuda de la cual dependen para comer durante toda la semana. Una ayuda que ofrece la Junta de Andalucía desde hace más de 20 años y que ya a partir de septiembre va a dejar de darla. «El 50% del barrio de los pescadores dependemos de ese comedor», nos ha contado Luisa, una mujer de 53 años que lleva más de 20 años viviendo en Estepona y que tiene un 70% de minusvalía.
De lunes a viernes, tres comidas que ayudan a muchas familias de Estepona y que les permite dar de comer a sus hijos. Luisa vive en el barrio de los pescadores con sus hijos y su nieto, en total son cinco las personas que depende de esta ayuda que ahora, a partir de la semana que viene, ya no van a poder disfrutar. Una mujer que no cuenta con apenas ingresos y que lo poco que recibe lo tiene que invertir en impuestos. «Nosotros dependemos de esa comida para poder comer. No tengo nada. Yo vivo de la calle, de lo que me ayudan. Yo no puedo trabajar y mis hijos, que ahora viven conmigo, están buscando trabajo. Pero no tengo ni para un bote de leche. Las auxiliares que nos cuidan muchas veces tienen que poner dinero de su bolsillo», añadió Luisa con una tristeza impregnada en sus ojos.
Con sus recibos del banco en la mano, Luisa nos ha llamado desesperada porque no sabe qué va a hacer si le quitan el comedor: «No solo es mi familia. Muchísima gente de Estepona depende de esa ayuda. Tenemos que acudir a Cáritas, a Cruz Roja pero la ayuda de Aprona es muy necesaria porque gracias a eso comemos durante la semana».
«Tengo miedo que se me vaya la cabeza cuando no tenga para darle de comer a los míos»
Propuestas por parte de partidos políticos
Luisa nos mencionó las ayudas que recibe por parte de la gente de la calle de manera voluntaria y quiso destacar a Antonio Murcia, el coordinador de IU, quien la está asesorando sobre la hipoteca para no perder su casa: «Si no fuera por estas buenas personas que me intentan ayudar en lo que pueden, no sé lo qué haría».
Tanto IU como PSOE, al enterarse de esta situación, han propuesto una serie de medidas. Por su parte, IU exige al alcalde José María García Urbano que asuma los costes de este comedor y que no permita su cierre: «La Junta de Andalucía, gobernada por el PP, dejará de subvencionar, a partir de primeros de septiembre, el comedor social de Aprona, en su antisocial política de dar prioridad a subvencionar toros y saraos, y publicidad con dinero público, antes que apoyar a las familias andaluzas sin recursos, y baste recordar para ello que las pensiones no contributivas y ayudas sociales autonómicas tardan más de un año en concederlas el Gobierno Andaluz del PP».
En cambio, el PSOE ha querido proponer a partir de septiembre la creación de un comedor social municipal. «Entendemos que los servicios sociales deben ser competencia directa del Ayuntamiento, más aún en un periodo de crisis económica en el que las situaciones de vulnerabilidad de las familias se van a ver agravadas. Reconocemos el enorme esfuerzo de Aprona y de Emaús, pero no pueden soportar por más tiempo, con recursos tan limitados, esta actuación solidaria», ha declarado Emma Molina, la portavoz socialista.



