La situación está llegando a tal punto que muchos padres lo tienen claro: no llevarán a clase a sus hijos. La tasa de incidencia cada vez es mayor y son muchos los municipios en Andalucía que han superado los 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes, lo que supone no solo el cierre perimetral sino también el cierre total de hostelería y comercios no esenciales.
Esto ha conllevado que en el Campo de Gibraltar exista un gran grado de absentismo escolar. Por su parte, el consejero de Educación, Javier Imbroda, anunció que aplicarán el protocolo de absentismo escolar en los centros, haciendo especial hincapié en el Campo de Gibraltar, cuyos padres no envíen al colegio a los alumnos por temor a contagios de Covid, dejando claro que «el miedo no es una excusa para faltar a clase». Algo que a la larga puede derivar en sanciones para los padres, y la pérdida de becas.
Ya lo anunciamos también ayer en Área. En Casares también se está empezando a notar el absentismo escolar, llegando al 55% en el colegio Blas Infante, y teniendo las aulas de las guarderías prácticamente desiertas.
Tras las vacaciones de Navidad, faltaron a los colegios de La Línea de la Concepción el 90 % de los alumnos, tras lo cual Imbroda ha reiterado en rueda de prensa su apelación a la «responsabilidad» de los padres y de los ayuntamientos para que actúen con «sentido común» y atiendan a las peticiones de la autoridades sanitarias.
Asimismo, el consejero declaró que los escolares no irán a los colegios cuando lo digan desde la Consejería de Salud y «no por los llamamientos que hagan las autoridades locales». Imbroda entiende la «preocupación lógica» al Covid pero señaló que hay que ser «cuidadosos» para no generar «alarmas innecesarias» en la población.



