Ecologistas de Sierra Bermeja rechazan la actividad cinegética: «La caza no es sostenible»

Ecologistas de la Plataforma Sierra Bermeja han mostrado sus críticas ante el acuerdo adoptado por el Gobierno con el sector cinegético que destinará una subvención de más de 600.000 euros a la Fundación Artemisán

Ecologistas de Sierra Bermeja rechazan la actividad cinegética: "La caza no es sostenible" - Cazador
Cazador en una imagen de archivo

Ecologistas de la Plataforma Sierra Bermeja con sede en Estepona han mostrado sus críticas ante el acuerdo adoptado por el Gobierno con el sector cinegético que destinará una subvención de más de 600.000 euros a la Fundación Artemisán.

En una nota de prensa, el colectivo conservacionista recuerda que «el Ministerio de Agricultura ha firmado un acuerdo con el que está comprometiendo una partida  presupuestaria plurianual y confiriendo unas atribuciones a la Fundación Artemisán para  actuaciones de inventario y conservación de fauna silvestre que son competencia del Ministerio  para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y para el desarrollo también de un observatorio  de ciencia ciudadana, ámbito que corresponde al Ministerio de Ciencia e Innovación». 

«La caza se ha mostrado en sí misma como una actividad  insostenible que no es capaz de garantizar a través de un aprovechamiento ordenado y responsable  la conservación y el buen estado de las especies que son objeto de aprovechamiento,  contribuyendo a llevar a varias de ellas a situaciones de crisis de conservación y sujetas a sueltas  masivas que implican que a día de hoy se cacen. El mundo rural se encuentra rehén de la actividad  cinegética no solo en fincas privadas, sino en los montes públicos. El carácter riesgoso de la caza  impide compartir el espacio con otros usos deportivos, lúdicos, turísticos, agrícolas y ganaderos de  forma segura para las personas y los animales domésticos y de compañía», denuncian en una nota de prensa.

Observatorio cinegético

«Esa fundación tiene en marcha desde hace algo más de dos años el Observatorio Cinegético,  herramienta que denomina “de ciencia ciudadana”, aunque consista más bien en una plataforma  digital colaborativa entre cazadores y científicos que trabajan para esta fundación, con objeto de  monitorizar y mejorar la gestión y conservación exclusivamente de la fauna cinegética. De hecho  en el manual metodológico para participar en el censo se advierte de forma explícita que ‘hay  muchas formas diferentes de contar especies y muchas de ellas son mejores que la que  proponemos en el Observatorio porque están dirigidas a una especie en concreto o a un tipo de  hábitat pero para nuestro objetivo, la metodología que proponemos es válida científicamente y si  quieres participar tendrás que seguirla a rajatabla’. Es decir, se elige deliberadamente un criterio  de recuento de ejemplares a sabiendas de que hay otros mejores científicamente hablando al  objeto de lograr los resultados que benefician al sector. Es decir, es parte interesada con prioridades  no científicas mostrándose claramente como pseuociencia».

«Por otra parte, se puede afirmar que no existe la caza sostenible: la sola existencia de las más de  800 granjas cinegéticas que hay en España lo demuestra. Hace más de 50 años que la caza  subsiste gracias a esto y al empeño de ciertos sectores de las administraciones públicas y poderes  fácticos, que obtienen réditos políticos y económicos gracias al blindaje de este sector cinegético».