Este viernes se activa en todas las carreteras españolas la operación especial de Semana Santa, en la que la Dirección General de Tráfico prevé más de 16,5 millones de desplazamientos, de los que 4,2 se producirán sólo este fin de semana.
Para vigilar el cumplimiento de las normas y regular el tráfico, la DGT desplegará los habituales dispositivos como helicópteros, drones de vigilancia, radares fijos y móviles, además de los recursos humanos disponibles como agentes de la Guardia Civil, personal de los centros de gestión del tráfico, y de mantenimiento de equipos y medidas viales.
También se contará con unas furgonetas camufladas cuyo único objetivo es vigilar la utilización del teléfono móvil al volante, o el correcto uso del cinturón de seguridad.
En el primero de los casos, utilizar el móvil mientras se conduce acarrera una multa de 200 euros y la retirada de seis puntos del carnet de conducir. Igual sanción económica se aplicará a cualquier ocupante del vehículo -no sólo al conductor- por no llevar puesto el cinturón de seguridad. Ambas sanciones entraron en vigor el pasado verano.
La operación especial de Semana Santa se divide en dos fases. La primera tendrá lugar desde este viernes hasta el domingo, con una previsión de 4,2 millones de desplazamientos. El mayor volumen de circulación se espera durante la segunda fase, entre el miércoles Santo y el domingo de Resurrección.


