En una operación conjunta entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, se ha detenido a dos individuos implicados en el robo de motocicletas, bicicletas de altas prestaciones y equipamiento de una tienda especializada en Mollina (Málaga). Los robos, ejecutados en menos de 48 horas, sumaron un botín valorado en más de 176.700 euros.
La operación, denominada “Motorbike”, destapó el modus operandi de los delincuentes: desactivaron la alarma del establecimiento sin activar las alertas de la central y accedieron mediante un butrón en el techo. Una vez dentro, sustrajeron diversos artículos de alto valor, transportándolos en una furgoneta robada en Antequera.
Dos robos en un fin de semana
El primer robo se produjo durante el fin de semana, aprovechando que la tienda estaba cerrada y sin alarma activa. Los ladrones viajaron posteriormente hasta La Guardia (Jaén), donde abandonaron la furgoneta utilizada tras vender rápidamente los objetos sustraídos.
Menos de 48 horas después, los delincuentes regresaron al mismo establecimiento para realizar un segundo asalto, repitiendo el procedimiento y vendiendo los artículos robados a contactos situados en el Valle del Guadalhorce.
Recorrido de 1.600 kilómetros y rápida venta
Según la investigación, los autores viajaron desde la Comunidad de Madrid para llevar a cabo los robos. En tan solo 40 horas, recorrieron aproximadamente 1.600 kilómetros, logrando vender la mayoría de los bienes sustraídos.
Tras la denuncia del propietario, los agentes de la Compañía de la Guardia Civil de Antequera y la UDYCO de Torremolinos comenzaron investigaciones paralelas que finalmente convergieron. El caso fue dirigido por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Antequera.
En el marco de la operación, se ha logrado recuperar una bicicleta valorada en 2.800 euros y la furgoneta robada. La investigación sigue abierta para localizar más bienes sustraídos y a los posibles receptores de los mismos.
Las gestiones operativas de los agentes permitieron la localización de los supuestos responsables y su detención por delitos de robo con fuerza. La colaboración entre la Guardia Civil y la Policía Nacional ha sido clave para el éxito de esta operación, que continúa activa en busca de nuevos avances.



