Dos años sin Victoria, la joven esteponera de 20 años que falleció por una negligencia médica

Sus padres luchan un calvario desde que su hija murió por COVID tras ser llevada hasta en siete ocasiones al hospital y no ser atendida

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Los padres de Victoria tienen su cuarto tal y como lo dejó, con dos peluches sobre la cama que su hermana Carmen consiguió en la Feria para dejárselo en su habitación a su hermana, quien falleció en plena pandemia, un 24 de julio, en 2021. El dolor más grande que puede experimentar un ser humano les ha tocado vivirlo a Pepi y a Paco, los padres de la joven de 20 años que tuvo que decirles adiós muy pronto y que no levantan cabeza desde entonces.

Así nos lo cuenta Paco, con lágrimas en sus ojos, a Área Costa del Sol, para que la historia de su hija no quede en el olvido y se haga justicia. Una presunta negligencia médica habría acabado con la vida de su pequeña después de acudir hasta en siete ocasiones al hospital y haberla mandado de vuelta a casa, alegando que lo que tiene es gastroenteritis. “Mi hija no paraba de decir socorro, por favor, atendedme, ayudadme, me falta el aire, me estoy ahogando. Y nadie le hacía caso”, nos cuenta su padre totalmente destrozado. Cuando al fin la ingresaron, no dio tiempo a más. La joven sufrió una tromboembolismo pulmonar y un edema cerebral debido al COVID-19.

Vivir por su otra hija

Nosotros seguimos viviendo porque no nos queda más remedio, por nuestra hija Carmen”, añade Paco, quien se frota los ojos mientras sonríe al recordar anécdotas vividas con sus dos hijas, quienes estaban muy unidas: “Era una niña muy especial y muy alegre”.

El caso, dos veces archivado

La familia no dudó en demandar al Hospital Costa del Sol por presunta negligencia médica, y el caso fue archivado hasta en dos ocasiones por el juez. “Nos hemos tenido que gastar un dineral en un perito forense para volver a ir a juicio. Esto no se va a quedar así. No es por el dinero, porque el dinero no nos va a devolver a nuestra hija, pero queremos que se haga justicia y que no le vuelva a ocurrir a nadie más”, afirma Paco.

Su familia vive un calvario desde la marcha de su hija, al ver que todo ha quedado en el olvido, como si nada hubiera pasado, como si nunca hubiera existido: “Mi mujer está destruida. Y yo tiro del timón de esta familia para que no se hunda porque no me queda más remedio. No vamos a parar hasta hacerle justicia a Victoria”.