María Gámez, directora general de la Guardia Civil, ha presentado su dimisión tras conocerse que su marido ha sido imputado en un caso de corrupción.
Gámez ha anunciado su renuncia en una declaración institucional, en la que ha confirmado que su decisión ha sido comunicada al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que ha aceptado su dimisión.
La renuncia se produce tras conocerse que su marido ha sido citado como investigado en un proceso judicial, en el que se tratará de esclarecer un presunto desvío de fondos públicos relacionado con adjudicaciones de la Junta de Andalucía.
«Es una decisión difícil pero la única posible para alcanzar dos objetivos que son irrenunciables, proteger a mi familia y proteger a la Guardia Civil«, ha asegurado Gámez, quien aseguró que ha tomado esta decisión «por principios y honestidad«.
La ya exdirectora general de la Guardia Civil también ha pedido que se respete el derecho a la presunción de inocencia de su marido.
El relevo de María Gámez se ha anunciado por sorpresa y en el marco de varios escándalos en los que se han visto inmersos varios altos mandos de la Guardia Civil, como los casos ‘Mediador’ o ‘Cuarteles’.
Gámez llegó a la Dirección General de la Guardia Civil en enero de 2020, tras una destacada trayectoria política en la que llegó a ser subdelegada del Gobierno en Málaga. Su sustituta será Mercedes González, actual delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid.
La político malagueña creció en Estepona, siendo la menor de los 11 hijos del farero de la localidad. Posteriormente se licenció en Derecho por la Universidad de Málaga. También es diplomada en Alta Dirección de Empresas por el Instituto Internacional San Telmo y alta funcionaria del Cuerpo Superior de Administradores Generales en la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga.
En la política fue candidata del PSOE a la Alcaldía de Málaga en 2011 y 2015, delegada provincial de Innovación, Ciencia y Empresa, delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga y subdelegada del Gobierno de España en la provincia, siendo la primera mujer en ocupar dicho cargo.
Durante esta última etapa fue condecorada por el Ayuntamiento de Estepona con la Cruz al Mérito Policial con Distintivo Blanco de la Policía Local por «su dedicación a la vida pública, la lealtad a la institución a la que representa y el servicio a los ciudadanos».



