SIP-AN y CSIF denuncian la «caótica situación de inseguridad» que se vive en Estepona, y recuerdan, en una nota de prensa, al alcalde de la localidad que «cuando él llegó en 2011 a la alcaldía habían en seguridad ciudadana cerca de 200 efectivos entre Policías y auxiliares de Vigilancia, y que ahora escasamente se superan los 120 efectivos con el agravante del incremento de población y el incremento de la edad media de los policías donde la mitad de ellos supera o ronda los 50 años de edad».
Los sindicatos policiales llevan años advirtiendo de los riesgos de no contar con una dotación de agentes suficiente para cubrir mínimamente las distintas zonas calientes y puntos conflictivos con los que cuenta Estepona. «Las urbanizaciones del extrarradio no se patrullan con la frecuencia diaria que sería exigible, tampoco los montes y zonas rurales, como tampoco merecen especial atención lugares de gran acumulación de personas y con una alta concurrencia de incidencias y altercados como el Puerto Deportivo de la localidad«.
Preocupación
Para los sindicatos, «la tragedia aún fresca en nuestras mentes de la quema de la Sierra de Estepona, puso en evidencia la nula preocupación del Alcalde de Estepona en dedicar medios humanos y económicos a la prevención y al mantenimiento, vigilancia y cuidados del monte público, la limpieza de los cauces de ríos y arroyos, de los cortafuegos y de las zonas rurales». Esta desidia municipal obligó entonces a los sindicatos a denunciar dichas carencias y a exigir la restitución de la denominada Patrulla Verde eliminada por el Alcalde de la localidad, José María García Urbano.
«Ahora y como gota que colma el vaso de la paciencia de los profesionales de la seguridad en Estepona, el incidente de la pasada semana en el Puerto Deportivo, y que no es el primero lamentablemente de esta gravedad y características, en donde la rápida y milagrosa intervención de una pareja de la Policía Local evitó la muerte de un joven al que con un vaso habían degollado y deambulaba desangrándose».
«Intentos de homicidio, tráfico de drogas, agresiones, estafas o peleas se han convertido en constantes en los últimos años en Estepona, sin que por parte de la Alcaldía, ni por parte de la Jefatura de la Policía Local se hayan tomado medidas eficientes tendentes a una mayor presencia policial en las calles. Zonas de ocio nocturno, con multitud de bares y discotecas, como el Puerto Deportivo no cuentan con unos dispositivos permanentes de vigilancia y prevención policial, limitándose dicha vigilancia a una esporádica y escasa presencia los fines de semana y en momentos puntuales».
Destitución
«El Alcalde el Sr. García Urbano y su subordinado el Jefe de Policía D. Alfredo Torres, parecen muy ocupados haciendo propaganda de la adquisición de vehículos, equipos de transmisiones o chalecos antibalas, obviando interesadamente que Estepona es la localidad con menor ratio agentes población de toda la provincia de Málaga. Olvidando, que desde 2016 a los agentes no se les renueva la uniformidad pese a existir una Ley de la Junta de Andalucía que obliga a hacerlo cada dos años, norma que ignoran sin pudor. Olvidando que sin vehículos, transmisiones, o EPIS no se puede trabajar, ya que lo mismo que nadie concibe que un pintor pinte sin brocha tampoco se concibe que un policía patrulle sin tales elementales medios».
Sipan y Csif, sindicatos que aglutinan el 100% de la representación de los agentes de policía, piden al Alcalde del PP, que destituya al Jefe de la Policía Local pues consideran que la labor profesional del Sr. Alfredo Torres «se ha convertido en una relación de pura sumisión y vasallaje político».
Solicitan asimismo que de inmediato se restituyan los servicios permanentes 24 horas en el extrarradio con una patrulla en la zona oeste y otra como mínimo en la zona este, la unidad de Patrulla Verde con la adscripción de 4 agentes, así como que se establezca un servicio también permanente de una patrulla y de dos los fines de semana en el Puerto Deportivo de la localidad con especial refuerzo para las fechas navideñas donde miles de jóvenes de otras localidades vendrán a esta zona de ocio con el consiguiente potencial incremento de altercados.



