Condenado a tres años de prisión por cultivo y envío de cannabis desde Málaga a Holanda

El condenado deberá pagar una multa de 14.584 euros, aunque queda absuelto de defraudación eléctrica

Condenado a tres años de prisión por cultivo y envío de cannabis desde Málaga a Holanda - TSJA
Sede TSJA en Granada – EUROPA PRESS – Archivo

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena de tres años de prisión para un hombre implicado en el cultivo de cannabis en plantaciones de interior situadas en localidades de Málaga, como Almáchar y Sayalonga. La droga era posteriormente enviada a Holanda para su distribución, según se ha confirmado en la sentencia.

La investigación comenzó en junio de 2020, cuando agentes de la Guardia Civil, adscritos a OCON Sur, detectaron en una empresa de transportes un paquete sospechoso. Aunque declarado como un filtro de arena de alta velocidad, el paquete contenía en su interior 21 bolsas de cannabis. La dirección del remitente señalaba a un domicilio en Cómpeta, mientras que el destinatario estaba ubicado en Holanda.

Tras este hallazgo, los agentes obtuvieron autorización judicial para registrar una vivienda en Almáchar, vinculada al caso. Allí encontraron un contrato de alquiler a nombre de un acusado declarado en rebeldía, junto con facturas y otros documentos. Además, se hallaron indicios claros de cultivo de cannabis: 72 plantas grandes y 21 plantas de tamaño medio, envases con cogollos que sumaban un peso bruto de 778 gramos, y en el sótano, 16 plantas grandes y 380 plantones adicionales.

Segundo registro y más hallazgos en Sayalonga

La investigación continuó con la vigilancia de otra vivienda en Sayalonga, donde los agentes observaron cómo se cargaba una furgoneta con plantas. Tras detener el vehículo, se incautaron 122 plantas de marihuana de tamaño medio. En el registro posterior de la vivienda, se encontraron materiales típicos para instalaciones de cultivo indoor, como tubos extractores, filtros, halógenos y macetas.

Condenas y absoluciones

El principal acusado fue condenado a tres años de prisión y al pago de una multa de 14.584 euros por delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas. Sin embargo, quedó absuelto del delito de defraudación eléctrica, ya que no se probó que existiera una conexión fraudulenta al suministro eléctrico.

Otro hombre, que regentaba un negocio en Cómpeta, fue absuelto por falta de pruebas que lo vincularan a las actividades ilícitas de los otros acusados. La defensa del condenado principal recurrió la sentencia, pero el TSJA desestimó todos los argumentos, concluyendo que las pruebas eran contundentes.