«No somos asesinos»: los cazadores de Málaga exigen reabrir el coto de caza Las Canteras de Churriana

Los cazadores afirman que su labor es gratuita, eficaz y sostenible frente al descontrol en la población de jabalís

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El cierre del Coto de Caza Social Las Canteras de Churriana, en Málaga, continúa generando una gran disputa entre los cazadores y las administraciones locales. La asociación de cazadores de la zona denuncian que la clausura ha provocado un descontrol en la población de jabalís, lo que ha incrementado los accidentes de tráfico y la presencia de estos animales en zonas urbanas.

Un coto con 44 años de historia, cerrado por una denuncia

Andrés Gómez, presidente honorífico y fundador de la Asociación Deportiva Las Canteras, explica que la situación actual es de «impotencia» tras la denuncia de una asociación «anticaza» que ha llevado al cierre cautelar del coto por parte del Ayuntamiento de Málaga. Según Gómez, la denuncia se fundamenta en la supuesta cercanía del coto a un «núcleo urbano«, algo que consideran infundado:

«Llevamos 44 años sin incidentes ni problemas. Nos cierran el coto alegando senderos y zonas urbanas, pero en municipios cercanos como Benalmádena o Alhaurín de la Torre hay senderos y también se caza sin problemas».

Víctor Villalobos, socio del coto, guarda rural y representante a nivel andaluz por FTSP-USO, afirma que «si se considera que la decisión del Ayuntamiento ha sido irresponsable y ha contribuido a los accidentes provocados por los jabalís, es posible que se pida explicaciones y responsabilidades por parte del alcalde y de otros funcionarios involucrados en la toma de esa decisión».

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El problema del jabalí en Málaga: accidentes y zonas urbanas en riesgo

Los cazadores aseguran que el cierre del coto ha llevado a un aumento de la población de jabalís, lo que supone un riesgo creciente en carreteras como la de Churriana-Coín y la autovía de la Costa del Sol. De hecho, según Gómez, en la zona ya se han producido varios accidentes graves relacionados con estos animales:

«El jabalí no tiene depredadores naturales y su población sigue creciendo. Puede tener hasta dos camadas al año, lo que provoca un aumento descontrolado».

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Jabalí atropellado

Según la asociación, la caza controlada permitía regular la población de jabalís sin coste para el Ayuntamiento, ya que los cazadores realizan esta actividad de forma altruista. Además, la carne obtenida es aprovechada y donada a comedores sociales.

Los cazadores critican los nuevos métodos del Ayuntamiento

Ante el cierre del coto, el Ayuntamiento de Málaga ha apostado por la captura de jabalíes con flechas y dardos anestésicos. Sin embargo, los cazadores rechazan esta medida, calificándola de «ineficaz y poco ética».

«No es ni ético ni humano ver a un jabalí con una flecha clavada corriendo entre la gente. Nosotros hacemos un disparo limpio y aprovechamos la carne. Con los dardos, nadie sabe dónde caerá el animal ni qué pasará con él».

«No somos asesinos»: los cazadores defienden su labor

Desde la asociación de cazadores de Churriana defienden que su actividad está regulada y supervisada por la Federación Andaluza de Caza y la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Según Gómez, las críticas contra ellos están fuera de lugar:

«Los cazadores no somos asesinos ni criminales. Cazamos dentro de un reglamento y con todas las autorizaciones. Nos han cerrado sin consultar, sin comprobar nada».

Ante la situación actual, los cazadores piden la reapertura del Coto de Caza Las Canteras y la devolución de los terrenos municipales segregados, lo que permitiría retomar el control de la población de jabalís y evitar futuros problemas en la zona.

«Si el coto sigue cerrado, la situación se descontrolará aún más. Solo pedimos seguir con nuestra labor, como llevamos haciendo durante 44 años».