La incertidumbre continúa marcando el caso de Daniel y Liam Poole, padre e hijo desaparecidos en la Costa del Sol en 2019, ahora bajo la hipótesis de asesinato. En un nuevo intento por avanzar en la investigación, la organización Crimestoppers ha elevado la recompensa hasta las 30.000 libras para quien aporte información que permita esclarecer los hechos y lograr una condena.
Ambos, naturales de Burgess Hill (West Sussex), viajaron a Málaga el 31 de marzo de 2019. Desde entonces, no se ha vuelto a tener noticias de ellos. Su desaparición dio paso a una investigación que, con el paso del tiempo, ha ido endureciendo su calificación hasta considerarse un caso de homicidio.
Los efectos personales de Daniel Poole, de 46 años, conocido como Danny, y su hijo Liam Poole, de 22, fueron hallados en la habitación del hotel en el que se alojaban en Estepona, uno de los puntos clave de la investigación. Entre los objetos encontrados estaban su equipaje y sus pasaportes, lo que reforzó las sospechas en torno a una desaparición no voluntaria.
Otro de los elementos relevantes fue la localización del vehículo que habían alquilado, un Peugeot 308 gris con matrícula 0254 KTM, que apareció abandonado y fue recuperado por la Policía española. Este hallazgo supuso una de las primeras pistas en un caso que, casi siete años después, sigue sin resolverse.
En 2022, la investigación dio un giro cuando la Policía de Sussex asumió el control del caso, relevando a las autoridades españolas. Desde entonces, las pesquisas han continuado en el Reino Unido, donde en diciembre de 2024 se produjo la detención de dos sospechosos: un hombre de unos 30 años, procedente de West Sussex, y otro de unos 40, de Merseyside. Ambos fueron posteriormente puestos en libertad, aunque continúan bajo investigación.
La familia de las víctimas sigue reclamando respuestas. Lauryn Poole, hija de Daniel y hermana de Liam, ha hecho un nuevo llamamiento a la ciudadanía para que colabore con cualquier información que pueda resultar útil, por insignificante que parezca.
“No pasa un día sin que pensemos en Danny y Liam. Vivir sin respuestas ha sido agonizante. Necesitamos saber la verdad, por ellos y por la paz de nuestra familia”, ha señalado a la BBC.
En la misma línea, ha insistido en que cualquier dato puede ser determinante: “Tu información podría ser la clave para conseguir la justicia que llevamos esperando casi siete años”.
El incremento de la recompensa responde precisamente a esa necesidad de desbloquear posibles silencios. Según ha explicado Annabelle Goodenough, responsable regional de Crimestoppers en Sussex, la decisión busca “animar a cualquier persona que aún no haya hablado a que dé un paso al frente”.
Desde la organización recuerdan que las informaciones pueden facilitarse de forma anónima, aunque quienes deseen optar a la recompensa deberán solicitar un código específico en el primer contacto.



