El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de 7 años de prisión para Francisco, el hombre responsable de dejar tetrapléjica a Isabel, quien se vio obligada a salir por la ventana de un segundo piso en noviembre de 2018 para escapar de su agresor. La mujer, que murió en 2022 tras un largo período de hospitalización, sufría graves lesiones que le causaron la tetraplejia al caer desde la ventana mientras intentaba huir de un ataque con cuchillo.
El caso llegó finalmente a la máxima instancia judicial después de que el acusado interpusiera un recurso de casación contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Málaga, que inicialmente lo condenó a ocho años de cárcel. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) había reducido la pena a siete años, al desestimar el agravante de género, ya que no se acreditó que Francisco e Isabel hubieran mantenido una relación sentimental.
El intento de homicidio y la huida desesperada
Según los hechos probados por el tribunal, los agresores y la víctima se conocían desde hacía varios años. Isabel había visitado la casa de Francisco en diversas ocasiones, en su mayoría para ayudarle con tareas domésticas. Sin embargo, aquella noche de noviembre de 2018, todo cambió. Durante una discusión, el acusado, muy alterado por la creencia de que Isabel había robado objetos de su propiedad, agredió violentamente a la mujer. Tras un puñetazo en el ojo, Isabel cayó al suelo medio inconsciente.
Al recuperar la conciencia, se encontró con un cuchillo cerca de su cuerpo y las amenazas de Francisco, quien le dijo: “Te voy a matar”. Aterrada, Isabel intentó huir, pero las puertas de la vivienda estaban cerradas. Desesperada, se dirigió a la única ventana sin rejas, desde la cual se descolgó y saltó al vacío. La caída fue brutal: Isabel sufrió lesiones graves que la dejaron tetrapléjica.
Un largo sufrimiento y la espera de justicia
A pesar de sus esfuerzos por salvar su vida, Isabel pasó más de 200 días estabilizándose en el hospital, donde se le realizaron múltiples tratamientos. Durante ese tiempo, su hermana Sandra asegura que Isabel nunca dejó de preguntar por el juicio de su agresor, esperando que finalmente fuera encarcelado. «Cada vez que iba a verla me preguntaba si ya lo habían ingresado en prisión, y yo siempre le respondía lo mismo: ‘Ya queda menos’», relataba Sandra.
Desafortunadamente, Isabel no pudo ver el final del proceso judicial. En 2022, después de cuatro años de sufrimiento, falleció a causa de una infección que se complicó y derivó en una sepsis.
Aunque el tribunal ha confirmado la sentencia de 7 años de cárcel, la familia de Isabel, especialmente su hermana Sandra, lamenta que el agresor no haya sido condenado por un delito de violencia de género, ya que no se logró probar que mantuvieran una relación sentimental. A pesar de esta reducción, el fallo resalta la gravedad de la intención homicida del agresor, al considerarlo responsable de un intento de homicidio.



