La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha activado el protocolo de vigilancia y alerta de sarampión tras detectar un brote en una guardería de la Costa del Sol, cuyo nombre no ha trascendido. Según informó el diario SUR, el brote afecta a tres menores: dos gemelos de 24 meses y otro niño de 14 meses.
Dado que los tres menores pertenecen al mismo centro educativo, las autoridades sanitarias consideran que ha habido transmisión dentro de la guardería. En estos momentos, se están llevando a cabo pruebas de laboratorio para confirmar los casos y una investigación epidemiológica para determinar la fuente del contagio.
Uno de los datos más preocupantes es que ninguno de los tres niños estaba vacunado con la triple vírica, que protege contra el sarampión, la rubeola y las paperas.
Debido a la alta contagiosidad del sarampión, el protocolo establece un estudio de contactos para determinar quién pudo contagiar a los menores y a quiénes podrían haber infectado. Según el protocolo oficial, este estudio se realiza en todas las personas expuestas durante el período de contagio, que abarca desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del exantema (erupción cutánea típica de la enfermedad).
Si se identifican personas susceptibles que no puedan o no quieran vacunarse, se procederá a su exclusión del entorno hasta que finalice el período de incubación (23 días desde la exposición).
Las autoridades sanitarias insisten en que la vacunación rápida de los contactos susceptibles es la mejor medida para prevenir la diseminación del virus. La aplicación de la vacuna triple vírica en las primeras 72 horas tras la exposición puede prevenir o reducir la gravedad de la enfermedad.
Los expertos subrayan que, aunque haya pasado el plazo ideal de 72 horas, la vacunación sigue siendo recomendable para evitar nuevos contagios, especialmente en un territorio epidémico como es un brote activo.



