Las obras del nuevo bulevar de Estepona avanzan a buen ritmo, consolidándose como el colofón de una década de transformación urbana en la ciudad. Este ambicioso proyecto, ubicado en las avenidas San Lorenzo y España, conectará la nueva Casa Consistorial, el paseo marítimo y el casco urbano, generando un espacio público moderno, funcional y accesible, diseñado para mejorar la calidad de vida de residentes y visitantes.
El bulevar no solo se concibe como un eje peatonal de gran amplitud, sino también como un proyecto integral que combina movilidad, sostenibilidad y ocio. Se contempla la creación de un aparcamientos subterráneo con capacidad para más de 300 vehículos, integrando el sistema de la red municipal de aparcamientos, que permitirá un coste simbólico de 1 euro al día para el usuario. De esta manera, la ciudad apuesta por facilitar la accesibilidad al centro urbano, reduciendo la presión del tráfico y promoviendo la movilidad sostenible.
Una obra planificada para transformar el centro urbano
El proyecto, que arrancó en octubre del año pasado, tiene un plazo de ejecución de 18 meses, tras una reducción de dos meses por parte de la empresa adjudicataria, Innovaciones Técnicas y Recursos Constructivos, S.A., que presentó la oferta más ventajosa económicamente. El presupuesto final, incluido el IVA, asciende a 17.332.445,52 euros, lo que refleja la magnitud y la ambición de esta intervención urbana.
La obra se desarrolla siguiendo la Agenda Urbana Española, incorporando un triple enfoque de sostenibilidad social, económica y medioambiental. El objetivo es fusionar el renovado centro histórico, conocido como el “Jardín de la Costa del Sol”, con el paseo marítimo del Mediterráneo, convertido en uno de los más destacados del país. Esta integración permitirá que el bulevar se convierta en un referente urbano y turístico, elevando la experiencia de quienes transitan por el corazón de Estepona.
Espacios singulares y funcionalidad urbana
El bulevar contará con elementos singulares como plazas, paseos, láminas de agua y parques, ofreciendo a los ciudadanos un punto de encuentro y disfrute. La planificación urbana incluye también zonas específicas para paradas de taxis, plazas de carga y descarga, estacionamiento de motocicletas, vehículos eléctricos y bicicletas, asegurando que la movilidad urbana se adapte a las necesidades de comerciantes, residentes y visitantes.
Con una extensión de unos 22.000 metros cuadrados, la avenida San Lorenzo se convertirá en un espacio público de referencia en sostenibilidad y turismo de calidad, consolidando el modelo urbanístico desarrollado en la última década. Este proyecto refleja la apuesta de Estepona por ser una ciudad amable, con espacios accesibles y de alto valor estético, reconocida a nivel nacional e internacional por sus beneficios urbanos y sociales.



