El avance del oleaje y los daños acumulados por los temporales marítimos han obligado a intervenir de nuevo en uno de los tramos más sensibles del corredor litoral de Estepona, concretamente en la zona de Playa Bella, donde ya se ejecutan obras para garantizar la estabilidad y seguridad de la infraestructura.
Los trabajos se centran en la reparación y refuerzo de un tramo de 35 metros del muro de contención, ubicado en el trazado que conecta La Chimenea con Playa Bella, un enclave afectado de forma recurrente por la fuerza del mar. La actuación contempla la instalación de micropilotes de hormigón, así como la realización de rellenos estructurales destinados a consolidar la pared existente y evitar nuevos desplazamientos del terreno.
La intervención cuenta con una inversión de 129.175 euros y se completa con la ampliación y reparación de la escalera de acceso a la urbanización situada en esta zona del litoral, una infraestructura que presentaba grietas y deterioro como consecuencia directa de los temporales sufridos en los últimos años.
Este tramo del corredor litoral fue inaugurado en 2015 y dispone de una pasarela de madera de 325 metros de longitud, además de 320 metros de trazado total. Durante su ejecución fue necesario llevar a cabo labores de desmonte, lo que motivó la construcción de un muro de contención de hormigón para garantizar la estabilidad del recorrido. Sin embargo, el paso del tiempo y el impacto continuado del oleaje han provocado daños progresivos que, pese a haber sido objeto de una intervención anterior, requieren ahora un refuerzo estructural más profundo.
La situación de Playa Bella no es un caso aislado. Las playas del término municipal de Estepona llevan años sufriendo los efectos de la erosión costera, una problemática que afecta tanto a infraestructuras como a equipamientos públicos y que exige soluciones de mayor alcance. En este sentido, desde el Ayuntamiento se insiste en la necesidad de una intervención urgente para la estabilización del litoral, basada en la construcción de espigones como medida definitiva para frenar la pérdida de arena y el avance del mar.
Esta solución estructural ha sido reclamada de forma reiterada al Gobierno central por parte del Consistorio y del propio alcalde, José María García Urbano, sin que hasta el momento dichas peticiones hayan obtenido respuesta. Mientras tanto, el Ayuntamiento continúa actuando de forma puntual en los tramos más dañados del corredor litoral para minimizar riesgos y preservar una de las infraestructuras más utilizadas del frente costero esteponero.



