El Gobierno de España prepara una profunda reforma legislativa para ampliar de forma significativa los espacios libres de humo. Según ha anunciado la ministra de Sanidad, Mónica García, el borrador de la nueva Ley Antitabaco “está cerrado” y supondrá una ampliación relevante de las restricciones actuales, con el objetivo de reforzar la protección de la salud pública.
Entre las principales medidas, se contempla la prohibición de fumar en terrazas de bares y restaurantes, vehículos de uso laboral y en centros docentes, incluidos sus espacios exteriores, como patios escolares y campus universitarios. También quedará vetado fumar en instalaciones deportivas, piscinas de uso colectivo, marquesinas de autobuses y zonas de ocio al aire libre, como las salas de fiesta exteriores.
García ha subrayado que la normativa está “avalada por la evidencia científica y por una amplia mayoría de la ciudadanía, incluidos muchos fumadores”, y ha defendido que el fin último de esta reforma es “desnormalizar el consumo de tabaco en lugares compartidos”.
Un paso firme frente al tabaquismo
El texto, que se desarrolla a través de un Real Decreto, ya ha sido remitido al marco europeo para su evaluación y recepción de alegaciones, previstas para finales de julio. Una vez superado ese trámite, podrá continuar su camino hacia la aprobación definitiva.
“Cada espacio ganado al humo del tabaco es un espacio ganado a la salud y a la vida”, ha afirmado la ministra, quien ha insistido en que “es hora de ser ambiciosos” frente a lo que considera una de las mayores amenazas actuales para la salud pública. Según los datos manejados por el Ministerio de Sanidad, el tabaquismo es responsable del 30% de los cánceres en España.
Una estrategia nacional contra el tabaco
La reforma forma parte de una estrategia nacional integral que no se limita a la restricción del consumo en espacios públicos. Incluye también la financiación de tratamientos para dejar de fumar a través del Sistema Nacional de Salud, así como la equiparación normativa de los cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado, bolsas de nicotina y productos herbales a los productos de tabaco convencional en cuanto a restricciones de uso.
Además, el texto contempla un incremento de la fiscalidad sobre todos los productos relacionados con el tabaco, como parte de una política disuasoria con base en las recomendaciones internacionales.
Desde el Ministerio de Sanidad se ha destacado que todas estas medidas se están desarrollando en coordinación con otros Estados miembros de la Unión Europea, dentro del marco del Consejo de Ministros de Salud, lo que refuerza su alineación con las estrategias comunes frente a esta problemática.



