El cuerpo policial de Málaga ha alertado a empresas y empleados de una nueva modalidad de estafa virtual y telefónica que está amenazando a los pequeños negocios.
Las víctimas suelen ser propietarios o empleados de pequeños establecimientos y todo comienza al recibir una llamada de teléfono en la que le informan de que están a punto de recibir un paquete para la empresa o para un miembro del equipo del establecimiento y el motivo de la llamada es, o la entrega del paquete, o la reclamación de un pago pendiente.
Los estafadores disponen de información muy concreta de los establecimientos, bien obtenidos durante su conversación con las víctimas, o bien merodeando por el comercio previamente. El delincuente puede conseguir la información mediante el uso de la ingeniera social, las fuentes abiertas o un malware. De esta forma, el ciber-delincuente logra convencer a la víctima de la veracidad de la llamada.
Durante la conversación entre la víctima y el estafador puede haber llamadas paralelas a la tienda por parte de los embaucadores haciéndose pasar por la agencia de transporte, lo que junto al uso de otros datos como el que utilicen el nombre de empleados y jefes, e incluso su apodo, afianzan el convencimiento en la víctima de que todo es veraz y que deben realizar el pago propuesto para evitar un costoso sobrecargo o “multa”.
El engaño se va tejiendo de manera personalizada sobre las víctimas, logrando generarles ansiedad e instándole a que pague urgentemente para evitar “un mal mayor”. Una vez que la víctima está convencida, sigue las instrucciones del delincuente y procede a realizar un pago en bitcoins en cajeros públicos.
Desde la comisaría de Málaga, los agentes recomiendan que, desde la posición de una posible víctima, los empresarios y empleados no permitan que se ganen su confianza, que rechacen cualquier tipo de pago sin una comprobación previa y que confirmen la veracidad de la llamada contactando con la empresa en cuestión.



