James, un voluntario comprometido de la Asociación Fidelio Refugio Benalmádena, ha lanzado una campaña de crowdfunding con un desafío inspirador: escalar el Mulhacén, la montaña más alta de la península española, para recaudar fondos destinados a proyectos de rescate animal. Con esta iniciativa, espera reunir el dinero necesario para cubrir los costos de transporte y otros recursos vitales que permitan al refugio continuar su labor de encontrar hogares para perros abandonados.
El Mulhacén, con sus 3,482 metros de altitud, representa una hazaña física que James ha asumido con entusiasmo y dedicación. «Es triste ver a estos perros que han pasado años en el refugio, esperando una segunda oportunidad,» explica. Con cada paso hacia la cima, espera generar conciencia sobre la importancia de la adopción responsable y del apoyo a los refugios de animales.
Desde hace dos meses, James ha trabajado activamente como voluntario en el refugio, conmovido por el esfuerzo y cariño que otros voluntarios dedican a estos perros. Además de su proyecto de recaudación, James se ha ofrecido como paseador de los perros con más energía del refugio, proporcionándoles el ejercicio y las experiencias que podrían ayudarlos a encontrar un hogar. «Necesitan sentirse amados y preparados para una vida familiar», comenta.
La conexión emocional entre James y los perros es evidente, y su deseo de mejorar sus condiciones de vida ha sido el motor de esta aventura. «El objetivo es recaudar fondos que se destinarán a ayudar a los perros que llevan más tiempo en el refugio a encontrar nuevos hogares», explica. Su desafío no solo busca alcanzar la cima de la montaña, sino también involucrar a la población en un esfuerzo compartido por el bienestar animal.
La Asociación Fidelio ha habilitado un espacio en su página web, www.PERROSSINHOGAR.com, para quienes deseen colaborar con la causa. «Cada euro cuenta», afirma James, animando a todos a participar y demostrar su solidaridad con los perros que tanto lo necesitan. Su escalada al Mulhacén no es solo un reto personal, sino un llamado a la acción que podría transformar la vida de estos animales y contribuir a una buena causa.



