La búsqueda de Cristóbal José Ortiz Guerrero, desaparecido desde el pasado 30 de julio, se extiende ahora hacia la Costa del Sol. Su familia pide desesperadamente la colaboración de los vecinos ante la posibilidad de que el hombre, de 34 años, haya podido desplazarse hasta Estepona o algún otro municipio de la comarca después de casi dos semanas sin noticias sobre su paradero.
Cristóbal es vecino de La Línea de la Concepción, aunque fue visto por última vez en San Roque, concretamente en la zona de la Cuesta de San Roque, desde donde se marchó corriendo campo a través. Desde entonces, familiares, amigos y voluntarios han mantenido una intensa búsqueda por distintos puntos del Campo de Gibraltar, tanto durante el día como por la noche.
Después de rastrear numerosos lugares y seguir diferentes pistas sin éxito, sus allegados están agotando las posibilidades en la comarca gaditana y consideran que Cristóbal podría haber continuado avanzando hasta alcanzar territorio malagueño. Por este motivo, quieren que su imagen y sus características físicas lleguen ahora al mayor número posible de personas de Estepona y del resto de la Costa del Sol.
Durante estos días, la familia ha recibido varios avisos sobre posibles avistamientos en diferentes lugares, aunque ninguno ha permitido localizarlo. Ante la posibilidad de que haya seguido desplazándose, sus allegados piden prestar especial atención y comunicar rápidamente cualquier pista que pueda ayudar a determinar dónde se encuentra.
Un llamamiento desesperado a los vecinos de la Costa del Sol
La familia solicita que cualquier persona que crea reconocer a Cristóbal avise a la Guardia Civil y, siempre que sea posible y sin ponerse en riesgo, trate de realizar una fotografía que pueda servir para confirmar su identidad.
«La familia y amigos estamos destrozados física y mentalmente», explican sus allegados después de jornadas de búsqueda prácticamente ininterrumpidas. Su objetivo ahora es ampliar el radio de difusión ante la posibilidad de que Cristóbal haya dejado atrás el Campo de Gibraltar.
Cristóbal tiene 34 años, mide aproximadamente 1,85 metros, es de complexión delgada, tiene el cabello negro y los ojos marrones. La familia desconoce qué ropa podría llevar actualmente después de tantos días desaparecido.
La preocupación aumenta porque necesita medicación
El paso del tiempo preocupa especialmente a sus allegados porque Cristóbal necesita medicación y lleva desde su desaparición sin recibir el tratamiento que requiere. La familia considera que se marchó de manera involuntaria debido a su estado de salud y teme por su integridad física.
Tampoco saben cómo está sobreviviendo durante estos días, dónde duerme o qué está comiendo. Sus familiares creen que podría estar recurriendo a fuentes para conseguir agua mientras continúa desplazándose.
«Solo queremos localizarlo para que se le ponga su tratamiento y vuelva a la normalidad», señalan sus allegados, que insisten en la importancia de no dar por irrelevante ningún posible avistamiento.
La familia confía ahora en que la difusión de su desaparición en Estepona y el conjunto de la Costa del Sol pueda abrir una nueva vía después de días de búsqueda en el Campo de Gibraltar. Cualquier persona que crea haberlo visto debe comunicarlo cuanto antes a las autoridades para que la información pueda comprobarse y contribuir a localizar a Cristóbal.



