La situación de los Servicios de Urgencias Extrahospitalarias de Atención Primaria (SUAP) en Málaga capital ha llegado a un punto crítico, según denuncia el Sindicato Médico de Málaga (SMM), quien advierte de los graves riesgos para la seguridad de los pacientes debido a la insuficiencia de personal médico en las nuevas ambulancias habilitadas.
Tras años de espera, se han puesto en marcha nuevas ambulancias para operar durante los turnos de noche en las zonas de El Palo, Cruz de Humilladero y Teatinos, siendo esta última unidad operativa solo durante 12 horas en lugar de las 24 previstas. Estas ambulancias están dotadas con personal de enfermería y técnicos/as de emergencias, pero carecen de un médico/a a bordo que pueda realizar diagnósticos clínicos y decidir tratamientos en el lugar del incidente.
En su lugar, las decisiones clínicas dependen de la supervisión a distancia de los médicos del Centro Coordinador 061 de Málaga, quienes deben proporcionar instrucciones al personal de las ambulancias. Según los trabajadores del 061, los dos médicos de la sala de coordinación de urgencias que trabajan durante el turno de noche enfrentan una carga de trabajo abrumadora debido al creciente número de llamadas que reciben en estas fechas, lo que dificulta aún más una atención ágil y efectiva.
Falta de unidades medicalizadas y riesgos para los pacientes
El Sindicato Médico destaca que la falta de unidades medicalizadas «finalistas» en el SUAP significa que las nuevas ambulancias no pueden resolver las urgencias y emergencias de manera autónoma. Esto incrementa los tiempos de espera para atender y resolver los casos de mayor prioridad, lo que, según el sindicato, no mejora la situación actual y eleva los riesgos para los pacientes.
Llamada a la acción
El Sindicato Médico de Málaga (SMM) hace un llamado a las autoridades para que reflexionen y tomen medidas inmediatas. Es fundamental garantizar la dotación completa de las ambulancias, incluyendo médicos en cada unidad, para asegurar una atención médica adecuada a la población y priorizar la seguridad y bienestar de los pacientes.
“La ciudadanía merece un sistema de urgencias eficiente y seguro. La actual medida no solo no mejora la respuesta ante emergencias, sino que pone en peligro la seguridad de los pacientes”, advierten desde el sindicato.



