Rocío Bazán es intrépida por naturaleza y es así como se llama su espectáculo. En homenaje a su bisabuelo José Fernández Cintrano “El Intrépido”. De ahí que el próximo 7 de noviembre, en el Teatro Auditorio Felipe VI de Estepona se consuma, entre redes marineras y olor a sal, su amor por sus raíces y por el flamenco traido de arrabales trianeros y espuma de mar.
«Todo lo que huele a mar y tiene esencia marinera forma parte del espectáculo. La historia comienza en el puerto pesquero de Estepona, en la lonja, y es aquí donde los pescadores remiendan las redes».
«Es un antes y un después»
Un lugar «precioso y mágico» que inspira la obra que se llama precisamente ‘Intrépida’. «Hay que rescatar también a estas mujeres conserveras de Estepona que han trabajado muy duro en los años 40, 50 y 60 del siglo pasado». Cante y baile en el espectáculo donde «voy a sacar de mí todo lo que tengo en mi interior», comenta la cantaora. «Es un antes y un después , no solo en mi carrera profesional, también en mi vida, con templanza, con respiro».
Y no solo el mar, la sierra también conforma este ADN particular y propio de Rocío Bazán. «Estepona viva y muy presente, donde se le va a dar vida a nuestros ancestros, a lo que ha sido y es Estepona, hoy». «Quién venga a ver la obra va a ser también un intrépido porque todos nos vamos a llevar sorpresas, por eso hago un llamamiento a todos mis paisanos y a todo el mundo para que acuda a verla. Todo esto es enjundia marinera, mira esas cajas de pescado, esas gaviotas…», le comenta a nuestra compañera Desi Macías. desde el puerto pesquero, lugar escogido para la entrevista.
Y confiesa: «El principal culpable de que yo soy como soy es mi familia. Aquí hay removimiento de tierra y esta obra me está sirviendo a reconocerme a mi misma. Gente como Antonio Canales o Lola Greco que me han dejado un sello muy grande en mí y que me han hecho valiente».



