La complicada situación de la cuenca hidrográfica de la Costa del Sol, que en la actualidad posee un 37,74% de sus reservas de agua embalsadas, han llevado a la Junta a dar un paso más e incluir a la zona en el decreto como «zona de excepcional sequía». Así lo ha confirmado la consejera de Agricultura, Carmen Crespo, durante la visita a las obras de mejora de la estación de bombeo de La Rosaleda, junto al consejero de la Presidencia, Elías Bendodo.
Por su parte, la Comisión ha dado el visto bueno a la reducción en el abastecimiento urbano de un 10%, a partir de la publicación en BOJA de la declaración de situación de excepcional sequía.
Las medidas para hacer frente a la sequía
Una aplicación directa que traerá consigo medidas que generarán nuevos recursos en uno de los lugares más turísticos de toda la comunidad andaluza.
Por ello, la Comisión de la Gestión de la Sequía ha aprobado una serie de normativas entre las que se encuentran la prohibición de la utilización de los recursos hídricos aptos para el consumo humano para los siguientes usos, como baldeo de calles, llenado de piscinas privadas, riego de jardines, parques públicos y privados, campos de golf, lavado de coches fuera de los establecimientos autorizados, fuentes ornamentales que no dispongan de circuito cerrado de agua, duchar y surtidores públicos.
Recursos hídricos
La Costa del Sol Occidental se abastece del pantano de La Concepción, ubicado en Istán, el más pequeño de Andalucía con una capacidad de 57 hectómetros cúbicos. Pero como refuerzo, cuenta con la desaladora de Marbella, una planta que en su día fue la más grande de Europa y la segunda del mundo, con una capacidad de producción de 56.000 metros cúbicos diarios.
Además, los municipios cuentan con “recursos propios”: pozos para su abastecimiento en sus términos municipales, que suministran parte del agua que consumen.
Acosol, la empresa pública de la Mancomunidad de Municipios, se encarga de la gestión del “ciclo integral del agua”, que incluye la captación, la producción, el almacenamiento, la distribución, el alcantarillado, la depuración y la reutilización.
El agua «en alta” que Acosol distribuye a los municipios proviene del pantano de La Concepción y la desaladora, además de contar los municipios con pozos propios. Ésta se refiere a al “tratamiento” del elemento en “potable” hasta su llegada a los depósitos.
Por otro lado, de la distribución del agua «en baja” (abastecimiento domiciliario) de todos estos recursos se encargan los ayuntamientos y empresas concesionarias, si bien Acosol distribuye «en baja» a Ojén, Istán, Casares, Mijas y parte de Marbella.



