El Partido Popular de Málaga ha vuelto a denunciar la situación de colapso que sufre la A-7 a su paso por la Costa del Sol, acusando al Gobierno central de falta de acción y compromiso para mejorar la movilidad en esta zona de alto tránsito. El coordinador general del PP malagueño, Cristóbal Ortega, ha lamentado que el Ejecutivo “siga mareando con estudios” en lugar de ejecutar inversiones urgentes que permitan solucionar un problema que afecta diariamente a miles de conductores.
Ortega ha calificado de “tomadura de pelo” que, tras siete años de mandato de Pedro Sánchez, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible haya anunciado un nuevo estudio para analizar opciones de mejora en el tramo comprendido entre Torremolinos y Torreguadiaro. Según ha recordado, el Gobierno ya dispone de informes elaborados por la Dirección General de Tráfico (DGT), que evidencian la alta densidad de circulación y siniestralidad en ese trayecto.
En este sentido, el representante popular ha preguntado directamente al presidente del Gobierno y al ministro de Transportes, Óscar Puente, “cuántos más atascos y accidentes tienen que producirse para que se den cuenta de la necesidad de acometer actuaciones urgentes y bonificar el peaje de la autopista de la Costa del Sol”.
Ortega ha recordado además que, próximamente, se cumplirá un año desde que el Ministerio aseguró que adoptaría medidas concretas para mejorar la movilidad en la provincia de Málaga. “Hasta la fecha, no se ha iniciado ninguna obra ni actuación transitoria que haya contribuido a reducir el colapso en la A-7”, ha señalado.
El coordinador general del PP ha subrayado la “falta de iniciativa e interés del PSOE de Sánchez” y ha insistido en que su formación lleva años reclamando soluciones como la implantación de carriles reversibles y la incorporación de unidades de respuesta rápida para retirar vehículos accidentados o implicados en colisiones que provocan retenciones casi diarias.
Asimismo, Ortega ha reiterado la exigencia de bonificar el peaje de la AP-7, considerada la autopista más cara de España, como medida para fomentar su uso y aliviar la presión sobre la A-7. “Cada año se recaudan 30 millones de euros en impuestos a través de este peaje, haciendo que malagueños y visitantes tengan que pasar por caja sin que se revierta en mejoras reales”, ha afirmado.
Para finalizar, ha reclamado “menos estudios y más actuaciones” por parte del Ejecutivo, señalando que, tras siete años de Gobierno socialista, “no podemos esperar otros siete más para empezar a ver mejoras en las infraestructuras viarias de la provincia y, en especial, de la Costa del Sol”.



