El Partido Popular, a través de la diputada malagueña María del Mar Vázquez, ha reclamado al Gobierno de España que resuelva de manera urgente la crisis de Muface y proporcione seguridad a los casi 60.000 funcionarios públicos de Málaga y sus familias que dependen de este sistema mutualista.
Vázquez, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso, ha advertido de que cada día sin solución supone un nuevo motivo de intranquilidad para más de 1,5 millones de funcionarios en toda España, especialmente para aquellos con enfermedades crónicas o graves que temen por su asistencia sanitaria.
Críticas al Gobierno y a los responsables ministeriales
La diputada ha señalado directamente al ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, a quien ha acusado de estar más centrado en su «carrera política» dentro del PSOE que en atender las necesidades de los funcionarios. También ha cargado contra la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien ha atribuido un «sectarismo» que, según Vázquez, pone en peligro la continuidad de Muface.
“El Gobierno ha fracasado una vez más en la negociación, mientras los ministros responsables están más preocupados por sus propios intereses que por resolver los problemas de los españoles”, ha denunciado Vázquez.
La posición del Partido Popular
El PP ha dejado claro su apoyo a la continuidad y fortalecimiento de Muface, un sistema que ha proporcionado asistencia sanitaria a los empleados públicos durante décadas. En este sentido, el Grupo Popular ha solicitado las comparecencias de Óscar López y Mónica García en el Congreso, además de presentar una Proposición No de Ley (PNL) para garantizar el futuro del sistema mutualista.
Además, los populares han formulado más de 80 preguntas parlamentarias para exigir explicaciones al Gobierno sobre el futuro de Muface y el impacto que esta incertidumbre está generando entre los funcionarios.
María del Mar Vázquez ha subrayado que la situación es especialmente preocupante para los pacientes crónicos y aquellos con enfermedades graves, quienes dependen de una atención sanitaria estable. «No podemos permitir que el sectarismo político ponga en peligro un sistema que ha funcionado con éxito durante tantos años», ha insistido.



