“Nos prometieron tranquilidad y nos dejaron con deudas”: el drama de los afectados por la presunta estafa de “Tu Plan 50”

Dos víctimas del entramado, cuentan cómo fueron captadas por una red de inversión que prometía rentabilidades del 5% mensual y que hoy acumula cientos de afectados en España y Latinoamérica

“Nos prometieron tranquilidad y nos dejaron con deudas”: el drama de los afectados por la presunta estafa de “Tu Plan 50” - vista superior del concepto de compras en linea

“Tu Plan 50” prometía lo que muchos buscan: una inversión rentable, segura y con respaldo real. Bajo ese lema, decenas de personas confiaron en una empresa con oficina física en Fuengirola, que aseguraba operar mediante un sistema de “arbitraje financiero” con criptomonedas. Hoy, un año después, las oficinas están cerradas, el supuesto director de la compañía se encuentra en paradero desconocido, y los inversores denuncian haber sido víctimas de una presunta estafa piramidal internacional.

Entre ellos está F.M.S., que conoció la oportunidad a través de un amigo. “Nos ofrecían una rentabilidad del 5% mensual, que se pagaba semanalmente. Había un contrato firmado, una oficina con empleados, todo parecía legal”, explica. “Incluso el responsable nos decía: ‘Si yo fallara, la policía está a 200 metros’. Aquello te daba una falsa sensación de seguridad”.

F.M.S. comenzó invirtiendo 1.000 euros, luego reinvirtió hasta alcanzar más de 6.000. “Parecía una empresa seria: hablaban de auditorías, de oficinas en Colombia y Perú, de proyectos inmobiliarios. Todo sonaba profesional”, relata. Pero en mayo de 2024 empezaron los problemas: los pagos se retrasaban y las explicaciones cambiaban cada semana. “Decían que estaban modernizando la base de datos o arreglando el ‘back office’. Hasta agosto siguieron pagando, y después desaparecieron.”

El afectado asegura que acudía con frecuencia a la oficina de Fuengirola. “Iba casi todas las semanas. La directora me decía que se estaba solucionando, pero un día me confesó: ‘Si no lo haces por burofax, no vas a cobrar’. A la semana siguiente, la oficina cerró.” Desde entonces, se unió a un grupo de afectados que ya supera el centenar de personas, aunque cree que las víctimas reales pueden ser “miles”, tanto en España como en Latinoamérica.

Otro afectado, J.J.B.M., vivió una experiencia similar. En su caso, la confianza partía de un conocido de toda la vida. “Era hijo de un amigo de mi padre. Me insistió durante meses en que invirtiera, que era seguro, que en ocho meses recuperaría mi dinero”, explica. En agosto de 2024 decidió invertir 5.000 euros. “Solo cobré dos semanas. A la tercera, dejaron de pagar.”

Cuando acudió a la oficina en Fuengirola, ya estaba cerrada. “El conserje me dijo que llevaba dos semanas sin actividad. Mi captador me aseguró que no sabía nada, pero me sentí engañado. Había 150 personas en su grupo de Telegram, algunos con inversiones de 20.000 o 50.000 euros”, relata.

J.J.B.M. denunció el caso en diciembre de 2024 a través del despacho Aránguez, que representa a numerosos afectados. Sin embargo, reconoce que el proceso avanza lentamente. “Hace un año que estamos igual. Nos dijeron que sería rápido, pero apenas ha habido movimiento. Solo quiero que este señor no se vaya de rositas. Si no recuperamos el dinero, al menos que pague por lo que ha hecho.”

Tanto F.M.S. como J.J.B.M. coinciden en que lo que más duele no es solo la pérdida económica, sino la sensación de haber sido traicionados. “Nos decían que estaban auditados, que era todo legal, que no había riesgo. Te lo crees porque ves oficinas, contratos, gente trabajando”, lamenta F.M.S.

Ambos esperan que la justicia avance en la investigación y que otros posibles afectados se sumen a las denuncias. “Queremos recuperar el dinero, sí, pero también la dignidad”, concluye F.M.S. “Que nadie más caiga en algo así”, añade su compañero.