Un niño de tres años falleció ahogado en una piscina en Benalmádena el pasado domingo, 31 de julio, aunque el suceso se ha conocido este jueves.
Según fuentes sanitarias, la causa fue un trágico accidente, puesto que los padres se despistaron unos instantes y poco después hallaron el cuerpo de su hijo, aún con vida, flotando en la piscina de la vivienda en la que se encontraban.
Los servicios de emergencia acudieron al lugar del suceso y trasladaron al pequeño al Hospital Materno Infantil de Málaga, donde falleció después de que los médicos no pudieran hacer nada por salvarle la vida.
En lo que llevamos de año, tres niños de corta edad han fallecido ahogados en piscinas de la provincia.



