Dos menores franceses detenidos en el Tívoli de Benalmádena por daños que ascienden a 500 euros

Fueron detectados por una de las cámaras del perímetro del parque y por uno de los extrabajadores que realizaba la guardia en remoto

Una atracción de Tívoli.
Una atracción de Tívoli.
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Dos menores han sido detenidos este domingo en las instalaciones del Tívoli World de Benalmádena.

En un comunicado, por parte de los extrabajadores del parque de atracciones remitido a Área Costa del Sol, indican que los dos menores de nacionalidad francesa fueron detectados por una de las cámaras del perímetro del parque, y por uno de los extrabajadores que realizaba la guardia en remoto. Con el móvil en mano avisó al 091 para ver si podía acudir una patrulla a la entrada del recinto.

Sin identificación

Tras desplazarse hasta la puerta principal de las instalaciones, el extrabajador recibió una llamada de la policía nacional que derivó la intervención a la policía local tras su imposibilidad de acudir. Tras llamar a la policía local, éstos derivaron también el suceso a los agentes de la Policía Nacional ya que estos tampoco podían atender al requerimiento.

Pasado unos minutos llegó una patrulla de la Nacional que entró con el vigilante en funciones y se dirigió a la zona de la Acuática donde se detectaron a los menores asaltantes. Una vez in situ se introdujeron hacia la estación de salida de la atracción donde alcanzaron a ver a uno de los individuos entre la maleza. Se le preguntó por el compañero a lo que este alegó que lo desconocía. Sin embargo y mientras este se encaminaba hacia las fuerzas del orden se oyó una voz que provenía de lo alto de uno de los toboganes a 20 metros de altura del otro intruso.

Una vez retenidos se les solicitó dirigirse a la puerta principal para ser identificados no sin antes retroceder en dirección al portón que sobrepasaron para recoger una de las mochilas que dejaron escondida en las proximidades.

En una primera identificación, durante el trayecto a la entrada, los policías comprobaron que parecían ser menores sin algún tipo de identificación y que sólo uno de ellos hablaba algo de español. Las declaraciones confusas y opuestas llevó a los agentes a decidir llevarlos a las dependencias para que los jóvenes buscaran la manera de contactar con algún familiar adulto que acudiera a recogerlos.

El extrabajador del parque solicitó el borrado de las imágenes de las instalaciones que tomaron con móviles y dos cámaras fotográficas antes de acudir junto a ellos a comisaría para poner la denuncia correspondiente por los daños provocados al buscar apoyos sobre instalaciones de luz de emergencia y apertura magnética del portón por el que se apoyaron al entrar por valor aproximado de quinientos euros.

Ante este último suceso, los extrabajadores de Tivoli añaden en el comunicado, «estar sorprendidos que después de cuatro años deteniendo a más de un centenar de personas, no se tomen el tiempo de comprobar la gran cantidad de información que existe sobre las detenciones que se efectuaron en el parque de atracciones».