La rápida intervención con un desfibrilador disponible en el Colegio Nuestra Señora del Carmen permitió estabilizar a un hombre de 43 años y nacionalidad argentina que sufrió una emergencia médica en las inmediaciones del centro escolar, según ha informado RTV Marbella.
Los hechos ocurrieron el martes a las 16:20, cuando el conserje del colegio escuchó un alboroto en el exterior. Al asomarse, vio a un hombre tendido en el suelo rodeado de varias personas. Entre ellas, se encontraba un policía fuera de servicio, quien ya estaba aplicando primeros auxilios.
Tras la intervención del equipo médico, el estado del paciente comenzó a estabilizarse. Desde el colegio han mostrado su satisfacción por contar con este dispositivo de emergencia, donado por la Asociación Profesional de Bomberos de Marbella.
La importancia de los desfibriladores en espacios públicos
En España se producen unas 30.000 paradas cardiorrespiratorias al año, con una tasa de supervivencia fuera del ámbito hospitalario inferior al 10 %, muy por debajo de países como EE.UU., donde alcanza el 50 % gracias a la mayor presencia de desfibriladores (DESA). Actualmente, solo hay dos desfibriladores por cada 10.000 habitantes, y diez Comunidades Autónomas han regulado su instalación en espacios públicos.
La normativa nacional, establecida en 2009 mediante el Real Decreto 365/2009, dejó en manos de las CCAA la regulación de estos dispositivos, lo que ha llevado a diferencias en su implantación. En Andalucía, el Decreto 22/2012 obliga a su instalación en poblaciones de más de 50.000 habitantes, estaciones de metro con más de 5.000 usuarios diarios, centros deportivos con más de 500 usuarios diarios y establecimientos con aforo superior a 5.000 personas.
Expertos como los doctores José Luis Palma Gámiz y Ignacio Fernández Lozano destacan la importancia de un plan nacional que impulse la formación en RCP y fomente la instalación de desfibriladores en lugares estratégicos. La empresa B+Safe resalta la necesidad de mantenimiento y accesibilidad de estos dispositivos para mejorar la respuesta ante emergencias cardíacas.



