El Ayuntamiento de Marbella ha puesto en marcha un plan para renovar los aseos públicos de playas y el Paseo Marítimo, un proyecto que traerá 31 módulos nuevos y supondrá un desembolso de 1,2 millones de euros. Diego López, concejal de Playas, presentó hoy viernes, 22 de febrero, esta iniciativa que, con el respaldo de la Junta de Andalucía a través del Plan Turístico de Grandes Ciudades, promete llevar el total de estas instalaciones a 35 en una primera fase, con la meta de llegar a 40 antes de que termine la legislatura.
“Queremos que quienes pisen nuestras playas o paseen junto al mar encuentren un servicio a la altura: moderno, accesible y sostenible”, explicó López en rueda de prensa desde la Plaza de los Naranjos. Según el edil, esta renovación no solo responde a la necesidad de más instalaciones, sino que también busca elevar la calidad del servicio para residentes y turistas, un guiño claro a la vocación de Marbella por la excelencia turística. Las obras arrancarán la próxima semana, y la idea es que la mayoría de los módulos estén listos antes de que el sol del verano atraiga a las multitudes.
Un diseño pensado para el futuro
Cada módulo, de unos 20 metros cuadrados, llegará con un diseño robusto: paredes de tableros compactos tratados contra grafitis, aislamiento térmico con lana y roca ignífuga, y materiales capaces de soportar el salitre del mar y las manos menos respetuosas. Dentro, habrá tres cabinas individuales, una adaptada para personas con movilidad reducida, además de lavabos, un cambiador de pañales y detalles como espejos antivandálicos o secadores de mano. Seguridad también: pulsadores de emergencia y señales luminosas estarán a disposición de los usuarios.
Pero lo que realmente marca la diferencia es la apuesta por la sostenibilidad. Placas solares en el tejado darán energía a estos pequeños edificios, mientras que luces LED con sensores se encenderán solo cuando alguien entre. Un sistema automático abrirá las puertas a las 07:00 y las cerrará a las 23:00, ajustándose a los horarios de más movimiento. Cámaras vigilarán el entorno todo el día, y el mantenimiento será más frecuente, una promesa de López para que “no haya excusas: estarán impecables toda la temporada”.
Más espacio y mejor experiencia
El proyecto también tiene un lado práctico: al redistribuir los aseos, se ganará espacio en la arena, algo que los bañistas agradecerán. “Optimizar el dominio público marítimo-terrestre es clave para que todos disfruten más del litoral”, señaló el concejal. Los módulos, idénticos entre sí, encajarán con el estilo elegante que define a Marbella.
Con esta inversión, el Ayuntamiento y la Junta quieren mandar un mensaje: Marbella no solo vive del turismo, sino que lo cuida. “Estamos construyendo un modelo sostenible y accesible, con infraestructuras que nos pongan en el mapa como referencia”, cerró López, convencido de que estas mejoras consolidarán a la ciudad como líder en la Costa del Sol.



