El equipo de la Premier League, Crystal Palace, dirigido por el técnico austriaco Oliver Glasner, regresará a Marbella el próximo mes de marzo para realizar un campus de entrenamiento y disputar un partido amistoso. Este viaje, que repite la experiencia del año pasado en la misma localidad de la Costa del Sol, está motivado por una pausa en el calendario competitivo del club inglés, ocasionada por la postergación de su partido frente a Newcastle United –del 15 de marzo al 16 de abril– debido al éxito del equipo del noreste en la EFL Cup, y por el parón internacional programado entre el 17 y el 25 de marzo.
El conjunto conocido como los Eagles aprovechará el intervalo entre su encuentro de Premier League contra el Ipswich, el 8 de marzo, y el siguiente frente a Southampton, el 2 de abril, para preparar a sus jugadores en un entorno favorable. Esta planificación podría ajustarse si el equipo avanza de ronda en la FA Cup. El Crystal Palace recibe este sábado al Millwall, equipo de la segunda división inglesa, en los octavos de final en Selhurst Park. En caso de victoria, pasaría a los cuartos de final, programados para el 29 de marzo, lo que reduciría el tiempo disponible para el stage en España.
Glasner, en declaraciones recientes, confirmó la programación del viaje: “Vamos a Marbella otra vez, como hicimos el año pasado: mismo lugar, mismo momento, con el mismo partido aplazado. Estaremos desde el lunes hasta el viernes y esperamos tener unos 20 grados allí”. El técnico subrayó que no se trata de un descanso, sino de un periodo de trabajo intenso: “No es una vacación. Si quisiéramos vacaciones, pararíamos los entrenamientos y cada uno se iría por su lado. Será trabajo”.
El año pasado, los Eagles ya eligieron Marbella para un stage similar y se midieron en un amistoso al campeón noruego, Bodo/Glimt, tras el aplazamiento de su choque con Newcastle por su avance en la FA Cup. En esta ocasión, el rival confirmado será el Hamarkameratene, equipo de la Eliteserien noruega, en un encuentro que busca mantener el ritmo competitivo de la plantilla. “Cuando tienes tres semanas sin partidos aquí, es difícil encontrar un equipo contra el que jugar, porque todos los demás están compitiendo en Inglaterra. Queremos mantener el ritmo, por eso vamos”, explicó Glasner.
El parón internacional complicará la logística, ya que muchos jugadores se incorporarán a sus selecciones nacionales. “Los internacionales tendrán unos días libres antes de partir con sus equipos y los que se queden también descansarán un poco después”, añadió el entrenador, enfatizando su intención de preservar la dinámica del grupo.



