Marbella, Sotogrande y la Costa del Sol, una estrecha relación con los Windsor

El príncipe Andrés, Sarah Ferguson o la princesa Beatriz de York son visitantes habituales. Antes lo fue Diana de Gales, cuya sobrina apadrinó la imagen de Puerto Banús.

Marbella, Sotogrande y la Costa del Sol, una estrecha relación con los Windsor - Sarah Ferguson y el principe Andres mas cerca
La duquesa de York, Sarah Ferguson, y el príncipe Andrés de Inglaterra.

La Costa del Sol, y muy especialmente Marbella y Sotogrande, siempre ha sido un destino vacacionale predilectos para varios miembros de la familia Windsor, y su presencia en la zona se ha convertido en algo habitual verano tras verano.

La última visitante fue la princesa Beatriz de York, nieta de Isabel II e hija del príncipe Andrés y de Sarah Ferguson, quien pasó unos días de vacaciones en Marbella con su marido, Edoardo Mapelli Mozzi, su hija Sienna, de 10 meses, y Wolfie, de 6 años, hijo del empresario de origen italiano. 

La madre de Beatriz, Sarah Feguson, lleva casi 20 años pasando unos días de verano en la Costa del Sol. Concretamente en una exclusiva urbanización de Sotogrande, donde alquila una casa para relajarse bañándose en la playa y jugando al golf.

La duquesa de York también suele acudir como invitada a torneos de polo, en el Club Santa María. Allí coincide con la marquesa de Milford Haven, Clare Mountbatten, cuyo marido es el primo de la reina Isabel.

En algunos de esos veranos, en los que la duquesa veraneaba con sus hijas, también se ha podido ver al príncipe Andrés, con quien mantiene una excelente relación a pesar de estar divorciados desde 1996. La última vez en la que estuvieron juntos en Sotogrande fue en el 2019, cuando su exmujer le invitó para aislarse del escándalo de Jeffrey Epstein, en el que fue implicado. Allí fue fotografiado jugando al golf en el Real Club Valderrama.

Unos años antes, en mayo de 1994, la Costa del Sol se convirtió en el foco mundial de la prensa del corazón al recalar allí la princesa Diana de Gales -ya divorciada del entonces príncipe Carlos– con unas amigas. Lady Di se alojó en el hotel Byblos, de Mijas y atrajo a una legión de cámaras que consiguieron fotografiarla en bikini tomando el sol en una hamaca.

En agosto de ese mismo año, Diana de Gales volvió a Marbella acompañada de sus hijos, Guillermo y Enrique y se alojó en la finca Torre de Tramores, en Benahavis, una propiedad de la familia de su íntima amiga Jemima Goldsmith, y que dispone de helipuerto. Sólo se pudo ver a sus hijos en el único día que fueron a la playa.

Marbella está ligada a la corta vida de Diana y hace dos años, para celebrar el 50 aniversario de Puerto Banús se invitó como madrina a la modelo Kitty Spencer, hija mayor del conde Spencer, hermano de la princesa de Gales.

En la Costa del Sol también se han grabado numerosas escenas de la serie The Crown correspondientes a la historia de Carlos y Diana. No sólo para reproducir las visitas de lady Di a Marbella, sino también para recrear el viaje oficial del matrimonio a Australia o las últimas semanas de vida de Diana y su novio Dodi Al-Fayed, en el yate con el que navegaron por la costa francesa, en el verano de 1997.