El Málaga CF ha puesto en marcha los trámites para expulsar a ocho abonados tras comprobarse que en el último partido en La Rosaleda, contra el Zaragoza, cedieron su localidad de las Gradas de Animación a ultras de la Lazio. La acción, enmarcada en el cumplimiento de la normativa de LaLiga, persigue garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normas de animación establecidas para estos sectores.
Según la normativa de LaLiga, los títulos de acceso a las Gradas de Animación son personales e intransferibles. “La utilización del documento de acceso por un tercero supone la prohibición de acceso o expulsión del recinto”, indica la regulación, que obliga a los abonados a presentar su DNI y, en un futuro, la implantación de sistemas biométricos de control. Esta situación se ha agravado al descubrirse que algunos abonados del Málaga CF, vinculados al Frente Bokerón, cedieron su abono a seguidores de la Lazio –un club con el que estos ultras mantienen una estrecha relación–, infringiendo así las reglas específicas de la grada.
El episodio se suma a la ofensiva de LaLiga, presidida por Javier Tebas, contra los grupos ultras y las conductas de odio en el fútbol español. En una comparecencia en el Congreso de los Diputados, Tebas anunció la intención de solicitar a la Fiscalía la disolución del Frente Bokerón, siguiendo el precedente de la ilegalización del Frente Atlético. El presidente de LaLiga destacó que “estos grupos no solo utilizan la violencia, sino que incurren en conductas de odio que debemos evitar”, y subrayó la necesidad de contar con mayores competencias sancionadoras y nuevas herramientas, como los controles biométricos, para mantener un entorno seguro en los estadios.
Desde 2013, LaLiga ha interpuesto más de 40 denuncias penales y denunciado más de 560 cánticos intolerantes, pero, según Tebas, “con las herramientas que tenemos podemos hacer más”. La intención es que estas medidas se conviertan en la norma para erradicar la intolerancia en el deporte.
Los ultras de la Lazio, abiertamente fascistas y seguidores de Mussolini, son uno de los grupos más temidos de Europa. Hace poco más de una semana, en Roma, durante el partido entre la Real Sociedad y el equipo italiano, se produjo una violenta emboscada protagonizada por más de 80 ultras de la Lazio, entre los que se encontraban integrantes del Frente Bokerón. Según informaron fuentes cercanas, el altercado dejó nueve heridos, algunos de ellos con puñaladas y heridas tan graves que requirieron más de 50 puntos de sutura. Los incidentes, que se saldaron con varios ingresos hospitalarios, se desarrollaron en el entorno del Finnegan Irish Pub.
El presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, describió la agresión como “una emboscada” que tomó por sorpresa a los seguidores del equipo donostiarra, generando un ambiente de pánico y caos.



