El Málaga CF informó este lunes que está colaborando «estrechamente» con la Policía Nacional para identificar al aficionado que apuntó con un puntero láser al árbitro y al portero visitante durante el partido del domingo en La Rosaleda contra el Real Zaragoza, que terminó con derrota 1-2.
El incidente ocurrió entre los minutos 28 y 30 del encuentro. Según el acta del partido, el árbitro Óliver de la Fuente Ramos detuvo el juego al observar que un aficionado, ubicado en la grada tras la portería izquierda, utilizaba un puntero láser para apuntar a los ojos del portero visitante, Gaëtan Poussin, y del propio colegiado. Este incidente fue comunicado al delegado del campo y, posteriormente, anunciado por megafonía.
El Málaga CF ha subrayado en un comunicado que este tipo de infracción está considerada como «grave» según la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Si no se identifica al responsable, el club tendría que asumir el coste de la sanción, lo que supondría un «perjuicio económico» significativo.
Para evitar esta situación, el club está revisando las grabaciones audiovisuales y fotográficas del partido, así como las cámaras de seguridad internas del estadio, en colaboración con las fuerzas de seguridad. Además, el Málaga podría imponer sanciones internas al responsable, como la suspensión de los derechos de socio y la prohibición de acceso a las instalaciones del club por un período de hasta seis meses o entre cuatro y dieciocho partidos como local.



