La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha designado como de alto riesgo el partido entre el Málaga CF y el Deportivo de La Coruña, correspondiente a la jornada 22 de la competición. Este encuentro se disputará este sábado a las 18:30 horas en el estadio de La Rosaleda.
La decisión responde a los graves incidentes ocurridos durante el partido de la primera vuelta en el estadio de Riazor, donde la violencia entre ultras de ambos equipos obligó a la intervención de la Policía Nacional.
Disturbios en Riazor: un precedente preocupante
En aquella ocasión, un centenar de seguidores radicales del Málaga se desplazaron a A Coruña, presuntamente para disfrutar del fútbol. Sin embargo, lo que se vivió en las calles de la ciudad gallega fue una jornada de destrozos y altercados que sembraron el pánico entre los vecinos.
Los hechos comenzaron alrededor de las 23:00 horas cerca del Playa Club, cuando los ultras malagueños irrumpieron con gritos e insultos. Posteriormente, se trasladaron a un local de hostelería en la calle Almirante Cadarso, frecuentado habitualmente por los radicales del Deportivo. Los dueños del bar, una pareja de brasileños, relataron a La Voz que se disponían a cerrar el establecimiento cuando los violentos amenazaron a los aficionados coruñeses desde el exterior.
Horas después, un grupo de alrededor de 40 integrantes de los Riazor Blues, equipados también con ropa negra y armados con palos, tomó las calles buscando enfrentarse a los ultras malagueños. Al no encontrarlos, los radicales coruñeses se enfrentaron a la Policía Nacional en la plaza de Pontevedra, lo que se saldó con dos detenidos.
Dispositivo de seguridad reforzado en La Rosaleda
Tras estos incidentes, el partido en La Rosaleda ha sido catalogado como de alto riesgo. Se espera un amplio dispositivo de seguridad para garantizar la tranquilidad tanto en el estadio como en sus alrededores.
La afición malaguista y deportivista están llamadas a disfrutar del fútbol de manera pacífica, mientras las autoridades trabajan para evitar que se repitan los actos de violencia que marcaron el encuentro de ida.



