En los últimos años, el uso del vaper (un cigarrillo electrónico) se ha incrementado entre los más jóvenes. Cada vez son más los adolescentes que consumen este inhalador que simula el uso de tabaco, pero lo cierto es que este aparato electrónico puede ser igual o más peligroso que el cigarro tradicional. Por ello, un grupo de jóvenes linenses han aprovechado este auge para desarrollar su proyecto ‘La banda antivaper’.
Esta iniciativa será presentada durante estos días en la Plaza Alta de Algeciras con motivo de la edición 2023 de Diverciencia y tiene como objetivo mostrar los aspectos negativos del consumo diario del vaper.
Con una muestra artesanal y de grandes dimensiones de este aparato, las alumnas del IES Antonio Machado detallan en de forma breve los orígenes del producto, cómo afecta a los pulmones, los productos por los que se forma y las enfermedades que podríamos desarrollar si empleamos este cigarrillo electrónico de forma habitual.
«Como muchos sabéis, el vaper es un aparato decorado con colores muy bonitos y con saborizante, pero lo que no saben muchas personas es que es un aparato muy malo para nuestro organismo» comenzó a explicar una de las jóvenes, «nuestro experimento consiste en que hemos puesto en un bote la boquilla de un vaper y el humo se ha ido concentrado dentro del tarro, tiñendo el algodón por la nicotina que poseía. El resultado es la representación de lo que sucedería a nuestros pulmones al consumir muchos vapers, convirtiéndose en una adicción», detallaron a los micrófonos de Área.
Entre las enfermedades que podría desarrollar una persona adicta a este aparato según las conclusiones del proyecto de estas jóvenes linenses, se podría padecer un mal desarrollo del cerebro o cáncer de pulmón, generado por metales pesados como níquel o las partículas que desprende.



