«La voz refleja emociones, sentimientos, sensaciones, estados de ánimo y, por supuesto, el género al que pertenece el hablante», explica el Codirector del Servicio de Otorrinolaringología del hospital Quirónsalud Marbella y Campo de Gibraltar, el doctor Juan Carlos Casado Morente.
El experto subraya que la frecuencia de tono forma parte de la identidad personal del ser humano y es una característica influyente en la comunicación interpersonal, de forma que la voz adquiere el mismo valor que la imagen externa.
Si la primera comunicación se desarrolla por vía telefónica -como es habitual en casos de teletrabajo- todo el peso recae entonces en nuestro tono de voz. Esta circunstancia puede suponer un problema para aquellas personas que no se sienten identificados con su frecuencia de voz y evitan el uso del teléfono debido a la confusión que puede generar.
Desde el inicio de la pandemia y del aumento del teletrabajo, el Servicio de Otorrinolaringología de Quironsalud Marbella y Campo de Gibraltar ha recibido un incremento de consultas de pacientes que solicitan información sobre soluciones médicas a su problema.
Actualmente, ambos centros tienen recursos y opciones terapéuticas para aumentar o disminuir el tono vocal. La rehabilitación con logopeda es el tratamiento inicial y «ofrece unos resultados extraordinarios», según el doctor Casado. En este proceso, el paciente se somete a ejercicios específicos de entonación, cinesia, resonancia, flexibilidad cordal, articulación o vocabulario para modificar el gesto vocal.
Si esto no funciona, existe un tratamiento quirúrgico para cambiar una laringe anatómicamente masculina en femenina, o viceversa. La operación consiste en tensar o destensar las cuerdas vocales para conseguir que el sonido de la voz sea más agudo o más grave, respectivamente.
Técnica pionera en España
Los otorrinolaringólogos de Quirónsalud Marbella y Campo de Gibraltar son pioneros en el desarrollo de esta técnica, cuya primera operación en España la realizaron en 2013. “Ha pasado de considerarse una operación dirigida a profesionales de la voz o cantantes de élite, a formar parte del concepto de salud en el sentido más amplio. Es decir, al alcance de todos” sostiene el doctor Casado.
El tratamiento de feminización de la voz es demandado en su mayoría por mujeres transgénero (hay que tener en cuenta que el tratamiento hormonal con estrógenos no consigue una voz más aguda). También se realiza a mujeres que tiene un tono vocal grave debido a trastornos endocrinológicos.
El tratamiento de masculinización de la voz es demandado fundamentalmente por dos tipos de personas: pacientes con puberfonia (también llamada trastorno de la muda vocal) y en hombres transgénero (el tratamiento hormonal con andrógenos puede producir una voz más grave, pero existe un porcentaje en torno al 20 % de casos en los que no se consigue).



