«Paciencia, delicadeza y mucho, mucho amor»: Estos son los tres ingredientes principales que hacen falta a la hora de crear una vida en un muñeco. Pero no hablamos de un muñeco cualquiera, sino de un Bebé Reborn. Así nos lo explicaba la esteponera Estefanía, la creadora de la marca Lotoborn, desde donde lleva seis meses creando muñecos hiperrealistas y dando forma a lo que a simple vista veríamos como bebés. «Es una maravilla cómo de algo que parte de un vinilo te puede dar tanto sentimiento y tanta alegría», añadía la artista. El pelito, las cejas, las venitas, las rojeces, las uñitas, las pestañas… Detalles que convierten un simple muñeco en un bebé al que solo le falta respirar.
Un resultado sorprendente que impacta a todo aquel que lo ve o que tiene la oportunidad de cogerlo en brazos, por su textura, la caída de su cuerpo y cabeza y los rasgos que presenta. Un trabajo exquisito que, como bien menciona su creadora, «te dan ganas de cuidar bien», con un objetivo claro: que se parezca lo máximo posible a un bebé de verdad. Y sin duda, lo consigue.
Unos muñecos que además tienen también un fin terapéutico y que se emplean para personas mayores con Alzheimer, niños con necesidades especiales o simplemente gente que se siente sola y quiere compañía. Cambiarles la ropita, el pañal, cogerlo en brazos, mecerlo en una cuna o sentir su calor en el pecho. Cientos de sensaciones que puede lograr este bebé reborn y que hace que el trabajo que realiza Estefanía desde Lotoborn cobre sentido: «Hay mucha gente que se siente sola y que con ellos se sienten acompañados. También ayuda en la empatía a los niños».
Pendientes, pulseras, trajes, vestidos, zapatos, biberones, chupas… No faltan detalles para estos bebés que ofrecen ternura y que parte de una creación única y exclusiva. Con el cuerpo hecho de tela para que el peso y la caída del bebé se parezcan lo máximo posible al de verdad, viene equipado con sus accesorios que se emplean diariamente con los pequeños en la vida real, y que lo hacen aún más especial.
Un arte que requiere de muchas horas, de imaginación y de un uso exquisito de los pinceles, que crea cada detalle y que convierte un simple muñeco en una pieza de coleccionista. Un muñeco que dura para toda la vida y que conlleva un trabajo detrás bastante denso. Con un precio mínimo que oscila los 400 euros aproximadamente, se adquiere una obra de arte que permanecerá por siempre si se cuida.
Desde Lotoborn (Lotoborn en Facebook y lotobornreborn en Instagram), además, ofrecen facilidades de pago y realizan un presupuesto conforme lo que la persona quiera, dándote un Bebé Reborn de verdad, auténtico, con una diferencia abismal a los muñecos que encontramos en los comercios. Además, también realizan cunas, roperos y accesorios para estos bebés a los que no le faltan ningún lujo de detalles.





























































