El incendio de Sierra Bermeja deja un panorama desolador, cuyas consecuencias se dejarán notar también en la población de la Costa del Sol occidental. Según el el profesor asociado del Departamento de Geografía de la Universidad de Málaga, Antonio Gallegos, «aumentará gravemente el riesgo de inundación en Estepona«, ya que los efectos del fuego han provocado la pérdida de 1,3 millones de metros cuadrados de tierra en los municipios afectados.
Los efectos de las precipitaciones del otoño y del invierno sobre el suelo arrasado provocará que el terreno pierda su capacidad de retención de agua y que las inundaciones aumenten, ya que Sierra Bermeja ha perdido la cobertura vegetal y la gran capacidad de filtración contra las precipitaciones, que atenuaban las lluvias torrenciales.
Antes del incendio, la sierra tenía una capacidad de filtración de 112,8 litros por metro cuadrado. Ahora, la tierra apenas podrá filtrar 14,6 litros por metro cuadrado, lo que significa que cualquier precipitación que supere esa cifra generará torrentes de agua que acabarán en la población.
Para el conjunto de toda la provincia, supondrá un incremento de pérdidas de suelo del 2 por ciento. «Esta es probablemente la consecuencia más grave tras el incendio, pues si bien la recuperación de la masa forestal es relativamente rápida en especies mediterráneas, la regeneración de los suelos es un proceso bastante más lento, de varias decenas de años, lo que impediría hasta muy largo plazo la recuperación plena de los bosques, estrechamente condicionados a la profundidad de los suelos», sostiene el profesor Gallegos.
Especies en peligro
Por otra parte, los expertos calculan que alrededor de 14 especies endémicas de animales podrían estar en peligro de extinción. Sierra Bermeja se caracteriza por sus endemismos, tanto en su flora como en su fauna, y es una de las zonas con mayor biodiversidad de Andalucía por su ubicación y su clima único.
Especies que únicamente se encuentran en este paraje natural y son exclusivas en el mundo. Coleópteros, plecópteros, tricópteros, arácnidos y moluscos se suman a los cientos de vertebrados de 220 especies diferentes que convergen en una biodiversidad que ya nunca volverá a ser la que era.
Según el biólogo Felipe Román, miembro de la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional, muchos invertebrados podrían no haber sobrevivido a las llamas, a diferencia de aves y mamíferos que han podido escapar volando o corriendo, y que no tendrán dificultad para volver a adaptarse a la zona o al entorno. No obstante, este experto reconoce que algunas especies, que llevan millones de años habitando este área, han desarrollado sistemas de autodefensa frente a la intensidad de las llamas.



