Un marbellí busca a su padre biológico y solo sabe que se llama Paco y es de Algeciras

Iván nació hace 46 años y no conoció a su padre: ahora lo busca para estrechar ese lazo familiar que nunca ha tenido

Iván Sánchez Carrasco, el marbellí que busca a su padre biológico. / D. DIMITRESCU
Iván Sánchez Carrasco, el marbellí que busca a su padre biológico. / D. DIMITRESCU
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Iván nació en Marbella hace 46 años, el 24 de febrero del año 78. Un momento especial en cada una de nuestras vidas pero que a él le ha marcado la suya porque desde que llegó a este mundo nunca ha visto la cara de su padre biológico, Paco, un hombre de Algeciras. Ahora, lo busca, quiere conocerlo y saber quién es ese hombre que le dio la vida junto a su madre.

Según ha explicado en este directo a Área Costa del Sol, su madre, Leonor Carrasco, no quiso que Paco formara parte de su vida cuando se quedó embarazada a pesar de que él intentó estar de alguna manera. «Quiero buscar a mi padre biológico porque desde que tengo hijos sé lo que es el amor que se siente por ellos. Seguramente él querrá saber de nosotros también», añadió.

Paco vivió hace unos 47 años en Marbella. Era albañil y trabajaba en la ciudad. Pero luego se marchó a Algeciras. Iván pide cualquier tipo de información y que cualquiera que vea esta entrevista que pueda darle alguna esperanza. No sabe su apellido, tan solo su nombre, Paco, y que es de Algeciras, y que tendrá unos 65 años aproximadamente.

Iván Sánchez Carrasco tiene los apellidos tanto de su padrastro, el hombre que lo ha criado, y de su madre.

A pesar de que para él su padre es quien lo ha criado, quiere tener también a su padre biológico en su vida, porque las circunstancias de la vida los separaron, y no quiere pasar más tiempo sin conocerlo. Iván asegura que mantenía amistades en Marbella, haciendo referencia a una tal María Jesús, también de Algeciras.

«Quiero saber quién es porque pueden pasar muchas cosas mañana. Estamos muy cerquita, Marbella y Algeciras, y podemos hasta conocernos y no saber que somos padre e hijo», alegó el marbellí, quien no pierde la esperanza de estrechar ese vínculo paterno con el hombre que tiene sus genes.