La Policía Nacional está tras la pista de un grupo de peligrosos sicarios franceses al que se atribuyen al menos 10 muertes en la Costa del Sol, según publican varios medios. La banda podría estar detrás del secuestro del ciudadano holandés de origen marroquí Jamal B., quien hace más de un año fue sacado de su vehículo a punta de pistola en plena calle por varios individuos vestidos de policía, y del que nada más se ha sabido.
La Policía vincula a la misma organización con un asesinato a sangre fría, ocurrido pocos días después en la misma zona, cuando un empresario de origen árabe fue ejecutado en su casa, a la que los asesinos habrína accedido trepando por los balcones.
Al parecer, los investigadores han podido averiguar que los presuntos secuestradores estuvieron estudiando cómo localizar a su objetivo, los vehículos que conducía la víctima, en concreto un todoterreno Mercedes modificado por la marca Mansory, y que poseía un reloj Richard Miller valorado en 400.000 euros, que unos atracadores sin identificar sustrajeron a la víctima una semana después, en una gasolinera.
El secuestro se produjo poco después en plena calle, mientras viajaba con su pareja en un Mercedes Mansory. El asalto se produjo entre la Avenida del Prado y la calle París de Nueva Andalucía, cuando la pareja regresaba a casa tras cenar en Puerto Banús. Ocho personas vestidas de policía se bajaron de dos coches y se lo llevaron a toda prisa, ante la mirada de los vecinos.



