Imagina la escena: estás aparcado, con el motor apagado, sin molestar a nadie. Enciendes un porro dentro de tu coche y, de repente, aparece una patrulla. ¿Te pueden sancionar? Según la nueva instrucción del Ministerio del Interior, no. Pero esta medida, que puede parecer un alivio para algunos, ha desatado una tormenta entre sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil.
El coche parado ya se considera un espacio privado
La Instrucción 7/2025, emitida por la Secretaría de Estado de Seguridad, establece que el consumo o tenencia de drogas dentro de vehículos particulares estacionados ya no será sancionable bajo la Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como ‘ley mordaza’. Interior se apoya en varias sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, que reconocen que el coche privado, si está detenido, forma parte del ámbito de privacidad del ciudadano.
¿El objetivo? Aclarar una interpretación legal que llevaba años generando confusión y evitar sanciones que no tienen respaldo legal claro. En resumen: si estás en tu coche, parado, consumiendo una sustancia para uso personal, no te pueden multar. Pero si conduces bajo los efectos, o si se detecta tráfico de drogas, ahí sí hay delito penal.
Entonces… ¿me puedo fumar o consumir lo que quiera en mi coche? Sí, pero con matices. Si estás solo, con tu coche aparcado y la sustancia es para consumo propio, la policía no podrá sancionarte. Pero cuidado: si llevas más cantidad de la que se puede considerar “para uso personal” o si hay indicios de tráfico (llevar los conocidos chivatos o una tana), la cosa cambia. Y mucho.
La reacción policial: entre la indignación y la alarma
Apenas unas horas después de que se conociera la instrucción, varios sindicatos y asociaciones profesionales han alzado la voz. Según informa Europa Press, tanto sindicatos de la Policía Nacional como la Guardia Civil consideran que esta decisión “normaliza el consumo de drogas” y debilita la autoridad policial.
El sindicato Jupol ha sido especialmente crítico. En un comunicado, advierte que la medida puede tener “consecuencias graves y contraproducentes para la seguridad ciudadana y la salud pública”. Añaden que transmite una preocupante “sensación de permisividad” que, en lugar de resolver un problema, puede amplificarlo.
El SUP ha ido incluso más allá, tildando de “enorme irresponsabilidad” la decisión del Ministerio del Interior. Según este sindicato, la instrucción abre la puerta a que una persona consuma en el coche y luego, bajo los efectos de las drogas, reanude la marcha. “Después de fumarte dos porros y meterte cuatro rayas, te puedes marchar tranquilamente. Y si matas a alguien por el camino, que le pidan explicaciones a Interior”, han afirmado.
¿Se pierde el control en carretera?
Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) también han expresado su rechazo frontal. Consideran que se crea un “vacío legal” que impide actuar a los agentes y convierte el coche en un “espacio de impunidad”.
“Una vez más, se legisla desde el despacho ignorando la realidad diaria de los agentes y el sentido común”, lamentan desde la AUGC. Para ellos, la medida debilita la seguridad ciudadana y compromete la prevención del delito en la vía pública.
Por su parte, el sindicato CEP ha criticado que, en diez años de vigencia de la ley mordaza, “jamás se había puesto una sola pega” a los artículos que permiten sancionar el consumo de drogas en espacios públicos. Consideran que esta reinterpretación “hiperactiva” responde más a compromisos políticos que a necesidades sociales.
¿Y qué pasa con los menores?
Otra de las preocupaciones que han expresado las asociaciones policiales es la exposición de menores al consumo normalizado. La organización Jucil alerta de que esta instrucción “desprotege a los más vulnerables”, al permitir el consumo de drogas en coches aparcados, que podrían estar en zonas visibles o accesibles a niños y adolescentes.
También advierten de una relación directa entre aumento del consumo y crecimiento del narcotráfico. “A más consumo, más narcotráfico. Esta cadena perversa no puede ser ignorada”, subrayan.
¿En qué punto estamos?
La nueva instrucción no cambia ninguna ley, pero sí modifica la interpretación y aplicación policial de la normativa vigente. El coche, parado, pasa a considerarse como un espacio privado. No se permite conducir bajo los efectos ni llevar cantidades que indiquen tráfico. Pero el consumo personal, sin molestar a terceros, ya no será motivo de sanción.
Ahora la cuestión es si esta decisión, que busca claridad jurídica, terminará provocando más confusión, tensiones con las fuerzas de seguridad o incluso un aumento de los riesgos en carretera.



