El Ministerio de Igualdad ha condenado el presunto homicidio por violencia de género de una mujer ocurrido en la provincia de Málaga. La víctima, de 33 años, habría sido asesinada presuntamente por su expareja el pasado 24 de enero de 2026.
La mujer tenía dos hijas y un hijo menores de edad en común con el presunto agresor. Según la información facilitada, existían denuncias previas por violencia de género contra él.
Con la confirmación de este caso, el número de mujeres asesinadas por violencia machista asciende a cinco en lo que va de 2026 y a 1.348 desde 2003, año en el que comenzaron a recopilarse estos datos oficiales. Asimismo, el número de menores que han quedado huérfanos por el asesinato de sus madres se eleva a cinco en 2026 y a 509 desde 2013.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza, han expresado su más rotunda condena y rechazo ante este nuevo crimen machista y han trasladado su apoyo y solidaridad a los familiares y allegados de la víctima. Ambas han insistido en la necesidad de redoblar los esfuerzos institucionales y sociales para prevenir este tipo de violencia y evitar nuevas muertes.
Recursos para las víctimas
Las autoridades recuerdan que las víctimas de violencia de género cuentan con recursos de atención y protección. El teléfono 016 funciona las 24 horas del día, es gratuito y confidencial, y no deja rastro en la factura. También están disponibles el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es, el servicio de WhatsApp 600 000 016 y el chat online accesible desde la web violenciagenero.igualdad.gob.es, con atención en múltiples idiomas y servicios adaptados a personas con discapacidad.
En situaciones de emergencia, se recomienda llamar al 112, al 091 (Policía Nacional) o al 062 (Guardia Civil). Si no es posible realizar una llamada, puede utilizarse la aplicación AlertCops, que permite enviar una señal de alerta con geolocalización a las fuerzas de seguridad.
Desde el Ministerio se subraya que estos recursos pueden ser activados tanto por las víctimas como por cualquier persona del entorno que conozca o sospeche de un caso de violencia de género, recordando que la prevención y la respuesta son una responsabilidad colectiva.



