Hosteleros del casco antiguo de Marbella critican que les cerraran las terrazas por una procesión

La Policía Local les comunicó el cierre una hora antes, cuando ya tenían las reservas cerradas por los clientes.

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Restaurantes en el casco antiguo de Marbella.

El pasado 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, el casco antiguo de Marbella acogió una marcha procesional que obligó a levantar las terrazas de hostelería y los expositores comerciales prácticamente sin previo aviso, lo que ha generado un gran malestar entre los comerciantes de la zona, según el presidente de la Plataforma de Comerciantes y Hosteleros de Marbella, Nahuel Klappenbach.

Esta medida ha generado pérdidas económicas en muchos comercios de la zona, por lo que Klappenbach ha pedido al Ayuntamiento de Marbella «una explicación» y que los próximos eventos similares sean «notificados con tiempo suficiente». Según el comerciante, la Policía Local les comunicó a las 20:00 horas del mismo lunes que «antes de las 21:00 horas había que quitar los toldos«.

Klappenbach ha defendido «el uso público de la vía para todos», y ha añadido que las notificaciones se realizaron en un día festivo en el que «todos los restaurantes tenían reservas«, lo que les ha generado pérdidas económicas que en algunos casos han podido llegar hasta los 600 euros, además del correspondiente perjuicio a la imagen del establecimiento por «falta de seriedad«.

«No puede volver a pasar, es inadmisible», ha exclamado el presidente del colectivo, quien aboga por notificar con tiempo suficiente «para no coger reservas, no preparar alimentos o no abrir”. Según el presidente de la plataforma, el mandato municipal obligaba a retirar las terrazas a los bares, y los toldos y expositores a los comercios de las calles incluídas en el itinerario procesional.

Por otra parte, algunos de los comerciantes afectados han cuestionado la necesidad de esta medida asegurando que por la magnitud del cortejo procesional «no hacía falta retirar las mesas» y la situación se hubiese solventado «arrimando las mesas a la pared en vez de retirarlas». Los afectados lamentan que el 1 de noviembre, pese a ser festivo, haya sido «el día que hemos hecho menos caja en todo el año», e insisten en que este tipo de notificaciones se realicen con tiempo suficiente para poder organizarse mejor y no coger reservas con antelación.