Helicópteros cargados de hachís: así operaba la red que introducía hasta 900 kilos de droga desde Marruecos

Los arrestados podían volar con entre 500 y 900 kilos de hachís, que guardaban luego en naves y fincas

Guardia Civil

El narcotráfico vuelve a demostrar su capacidad de adaptación. Desde remolques de camiones hasta aeronaves, las organizaciones criminales emplean cada vez más medios para introducir droga en España. El último ejemplo lo ha destapado la Guardia Civil, que ha desarticulado en el sur del país una red que utilizaba helicópteros para transportar grandes cantidades de hachís desde Marruecos.

La actuación policial, comunicada este viernes 13 de diciembre, se inició tras detectar vuelos sospechosos en plena madrugada entre Almería y Málaga, realizados por varias personas. Estos desplazamientos aéreos levantaron las alertas de los investigadores, que pronto los vincularon con individuos relacionados con envíos continuados de droga desde el norte de África.

Según las investigaciones, la organización era capaz de transportar entre 500 y 900 kilos de hachís por vuelo. Una vez en territorio español, las aeronaves aterrizaban en zonas despobladas de la provincia de Almería, donde otros miembros de la red esperaban para descargar la mercancía y trasladarla en furgonetas hasta naves industriales y fincas utilizadas como guarderías temporales.

Posteriormente, la droga era enviada por carretera hacia distintos países europeos, mientras los helicópteros permanecían ocultos en los mismos recintos hasta el siguiente viaje. En el marco de la denominada ‘Operación Giro’, la Guardia Civil logró intervenir uno de estos vehículos aéreos, confirmando el modus operandi del grupo.

SEIS DETENIDOS

El operativo culminó con seis detenidos y la realización de cinco registros en las provincias de Murcia, Almería y Málaga. En la localidad de Níjar se incautaron 25 fardos de hachís con un peso total de 657 kilos, además de 2.900 euros en efectivo, cinco armas largas y varios vehículos.

Los arrestados han sido puestos a disposición judicial como presuntos autores de delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal. En la operación han colaborado la Gendarmería Real de Marruecos, la Policía Federal de Bélgica y la Policía de Suecia, en una investigación de carácter internacional.