Hallan el cadáver de un anciano en estado de descomposición en un trastero de Málaga

El cadáver se hallaba bajo una estantería, y las primeras investigaciones apuntan a que el mueble pudo caer accidentalmente sobre el hombre mientras estaba en el trastero

Hallan el cadáver de un anciano en estado de descomposición en un trastero de Málaga - Archivo 112
112. – JM GRIMALDI – Archivo

El cadáver de un hombre de 84 años fue localizado este martes en avanzado estado de descomposición dentro del trastero de un bloque de viviendas de la capital malagueña. El hallazgo se produjo poco después de las 13:30 horas en un edificio de la calle Caramba, después de que varios vecinos alertaran del fuerte olor que procedía de la zona, según informó un portavoz del 112.

El administrador del inmueble fue quien dio aviso al centro de coordinación tras recibir las quejas de los residentes y comprobar que el propietario del trastero no conseguía contactar con su inquilino. Tras la llamada, el 112 activó a Policía Local, Policía Nacional, servicios sanitarios y bomberos, que accedieron al habitáculo y encontraron el cuerpo sin vida del anciano.

El cadáver se hallaba bajo una estantería, y las primeras investigaciones apuntan a que el mueble pudo caer accidentalmente sobre el hombre mientras estaba en el trastero.

Otro cadáver hallado días antes en Carranque

Este caso se suma al hallazgo producido la semana anterior en otro punto de la ciudad. Efectivos del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga encontraron el cuerpo ya descompuesto de un hombre en una vivienda del barrio de Carranque. Los vecinos habían alertado del intenso olor que procedía del domicilio y sospechaban que el residente vivía rodeado de acumulación de desperdicios.

Según fuentes policiales, la familia había advertido de que no lograba contactar con el hombre, por lo que se activó el protocolo y los bomberos procedieron a la apertura de la vivienda. En el interior localizaron al residente fallecido, que podría llevar varios días sin vida. Hasta el lugar se desplazó también una patrulla de la Policía Local.

Ambos sucesos han vuelto a poner el foco en la soledad de personas mayores que viven sin apoyo familiar o social cercano y en la importancia de mantener redes de vigilancia y asistencia comunitaria para evitar situaciones similares.