En la tarde de ayer miércoles, el pueblo de Estepona acudió hasta el cruce de la calle Goya y Cid de la localidad para recibir cariñosamente a María Bravo y acompañarla en un momento tan importante como fue el dedicarle el nombre de una plaza, reconociendo así la labor que esta llevando a cabo con su fundación Global Gift Foundation en todo el mundo.
El alcalde, José María García Urbano, quiso recalcar que «se trata de un reconocimiento multilateral, ya que aunque personificado en María, va dirigido a todos los voluntarios y cooperantes de su fundación». Durante el acto se adelantaba que próximamente la fundación, que ya ha abierto una casa de acogida recientemente en Marbella (Casa Ángeles), abrirá otra en la localidad de Estepona.

Entre aplausos y vítores, María subió al escenario para dedicarle una palabras tanto a los miembros de su fundación como a su querido pueblo. Su discurso comenzó recordando su infancia por el municipio y continuó haciendo referencia a su madre, un pilar fundamental en su vida. «Me siento muy orgullosa de mi tierra, muy esteponera y muy malagueña», señalaba María Bravo emocionada.
Acto seguido, subieron a las tablas caras conocidas como el actor Gary Dourdan y Amaury Nolasco para reconocer la gran labor que realiza la fundación y agradecer a su creadora el poder participar en ella aportando un «granito de arena». «Ver Casa Ángeles me ha dado fuerzas para seguir aportando un granito de arena y continuar con esta labor», refería Nolasco.
Por último, tomaron la palabra sus llamados ‘héroes’ que agradecieron infinitamente a la fundación la gran ayuda que han recibido por su parte, como es el caso de Sara Almagro, a la que le ampuntaron las cuatro extremidades, u Olga Sharypova, quién emocionada se dirigió a María para darle las gracias por el cariño depositado y decirle que es todo una referente para ella.



