El juicio de la operación Mito, que sienta en el banquillo al narcotraficante gallego Sito Miñanco y a otras 46 personas, ha revelado los detalles de un sofisticado sistema de blanqueo de capitales orquestado por la red del capo gallego. Este juicio, que tiene lugar en la Audiencia Nacional, muestra cómo Miñanco y su grupo criminal lavaban millones de euros a través de un entramado de empresas y personas interpuestas, en lo que la Fiscalía califica como la mayor red de narcotráfico de Europa.
El blanqueo de dinero era una de las estrategias clave para ocultar los ingresos obtenidos por el tráfico de drogas, con un uso extendido de empresas interpuestas, facturas falsas y la colaboración de mulas económicas que transportaban el dinero de un país a otro. Según una inspectora de la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales, los fondos eran canalizados a través de diversas compañías, desde un astillero en Cambados (Pontevedra) hasta una inmobiliaria vinculada directamente a Miñanco.
Gonzalo Boye, abogado conocido por defender a figuras como el expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, también juega un papel crucial en esta operación. Según la investigación, Boye colaboró en la creación de falsos contratos privados y letras cambiarias para dar una apariencia de legalidad al movimiento de dinero. Los documentos elaborados por Boye intentaban justificar el origen de casi 900.000 euros confiscados en febrero de 2017 en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La Policía subraya que estos contratos eran completamente ajenos a cualquier lógica comercial y estaban destinados exclusivamente a camuflar el origen ilícito de los fondos.
El esquema utilizado por Sito Miñanco y su red criminal incluía no solo empresas dedicadas al blanqueo de dinero, sino también la utilización de mulas económicas que transportaban el dinero desde España a Colombia bajo el pretexto de viajes familiares o turísticos. Este dinero, cuya procedencia nunca fue justificada, pasaba por empresas como una náutica y una de seguridad, que hacían transacciones de manera aparentemente legítima.
En la sesión del juicio, también se abordó el caso del buque Thoran, interceptado en alta mar en octubre de 2017, donde se encontraron más de 3.300 kilos de cocaína. Además, la investigación de la Policía ha desvelado el uso de medio millón de euros en efectivo para pagar empleados de una de las empresas vinculadas al astillero de Cambados, lo que muestra la magnitud de la operación de blanqueo de dinero.
El juicio continúa y los testimonios siguen desvelando nuevos detalles de un entramado empresarial que permitió a Miñanco blanquear grandes sumas de dinero, sin levantar sospechas, gracias a un complejo sistema de empresas, facturas falsas y operaciones financieras ilícitas.
Blanqueo de dinero: un sistema multifacético
La estructura de blanqueo de capitales que operaba bajo el mando de Sito Miñanco fue multifacética y bien organizada. Según la Policía, la red de empresas que utilizaba para blanquear dinero estaba principalmente nutrida de efectivo de origen desconocido, que en algunos casos intentaban justificar mediante facturas falsas y otras maniobras legales.
El juicio de la operación Mito está mostrando no solo la magnitud de las actividades ilícitas del grupo de Miñanco, sino también la complejidad de los métodos empleados para lavar el dinero y ocultar la verdadera procedencia de los fondos. El trabajo de la Policía Nacional, a través de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), ha sido crucial para destapar este sistema, que en su momento representaba una de las mayores redes de narcotráfico de Europa.
La implicación de Gonzalo Boye y su intervención en la falsificación de documentos ha añadido una nueva capa de complejidad al caso, demostrando cómo el blanqueo de dinero no solo implicaba la simple transferencia de fondos, sino que se sustentaba en toda una estructura legal y empresarial diseñada para dar apariencia de legalidad al dinero generado por el narcotráfico.
Con 46 personas acusadas y grandes sumas de dinero involucradas, el juicio de la operación Mito sigue siendo un caso de gran relevancia tanto en España como en el ámbito internacional. Las penas solicitadas por la Fiscalía para los implicados son severas, con 31 años y medio de prisión para Sito Miñanco, quien se enfrenta a cargos de narcotráfico y blanqueo de capitales. Por su parte, Gonzalo Boye enfrenta nueve años y nueve meses de prisión por sus presuntos delitos de blanqueo de dinero y falsificación de documentos.



