Nos encontramos en plena temporada de espetos y en la época del año en la que, según los expertos, nos podemos comer las mejores sardinas. Son los meses del año que no llevan la letra ‘r’: mayo, junio, julio y agosto.
El espeto es una tradición que comenzó en los barrios de Málaga durante el siglo XIX como una forma original de comer un pescado económico (la sardina), y cuya técnica consiste en ensartar el pez en un trozo de caña y asarlo en la playa.
Sin embargo no es fácil, y para conseguirlo se necesita técnica, experiencia y el arte de los maestros espeteros. Una habilidad de las familias ‘marengas’ que se transmite de padres a hijos, de generación en generación, y que abarca todo el proceso: desde cómo cortar la caña para los espetones, la preparación de las sardinas, cómo preparar la arena y hasta elegir la leña idónea.
Las sardinas tienen que ser las adecuadas: las conocidas como «manolitas», de unos 11 centímetros de longitud, y que hayan sido capturadas en los meses del año que no llevan la letra «r».
El espeto de sardinas, protagonista de las tradicionales ‘moragas’, es también la estrella de la carta en todo chiringuito de la costa malagueña. Éstos son los diez establecimientos de la provincia aconsejados por la Academia Gastronómica de Málaga para comerse un buen espeto:
- Miguel El Cariñoso. Paseo Marítimo el Pedregal, 77, Málaga.
- El Caleño. Paseo Marítimo El Pedregal 49, Málaga.
- Restaurante Gabi. Quitapenas 73, Málaga.
- Marisquería Narval. Banda del Mar, 139, Málaga.
- Las Acacias. Paseo Marítimo El Pedregal, Málaga.
- New Varadero. Banda del Mar, 109, Málaga.
- Los Compadres. Paseo Marítimo Antonio Banderas, Chiringuito 4, Málaga.
- Los Tres Pepes. Arcos 1 Playa de la Fontanilla, Marbella.
- Salvador El Lotero. Paseo Marítimo Rey de España, 147, Fuengirola.
- Avante Claro. Blas Infante, Parcela 5, Rincón de la Victoria.



